lunes, 1 de septiembre de 2008

Comentarios

Me estaba haciendo a la idea de que éste sería un blog "sin comentarios", hasta me empezaba a parecer que era mejor así, cuando de pronto EXPLOTÓ con (apenas) dos comments, pero qué comments, dejados por dos personas cuya presencia en este blog me honra. Los reproduzco acá porque valen más que cualquier post mío: me rompieron la cabeza, me emocionaron y son el primer indicio de que este experimento puede llegar a valer la pena.

En respuesta al post Fotografías
Alejandra Almirón dijo:
De todas las fotos que filmaste para Fotografías la que más recuerdo, supongo la que más llamó mi atención, fue la que te mostró Gautam. La chiquitita, tamaño carnet, pero de un rarísimo plano medio. Tenía el aspecto de esas polaroids de los 80 e imaginé que tu primo tendría una cámarita como esas que uno tiene en sus manos y dispara muchas fotos sin la intención de sacar una en especial pero cuando pasan muchos años y muchos acontecimientos, de repente una de esas instantáneas cobra un sentido inesperado. Esta escena es una de las que me hizo moquear. Creo fue cuando la pasaron en el Malba. Durante la edición, la razón y la estructura te mantienen a raya pero cuando ya tenés permiso para ser espectador, el ritual de creerte una historia es un regalo maravilloso. Bueno me fui. Volviendo a esa fotito, tan chiquita. Más chiquita aún entre los dedos que la sostienen. Una fotito de juguete, con un Andrés pequeño con ese aspecto tan indiferente (un emo?) Parece la foto de alguien que se va olvidar muy pronto de ese viaje o de ese instante familiar. Y entonces, el encuentro con la fotito es increíble. Como si Gautam y/o el destino, te obligaran a recordar ese fugaz click de aquellas vacaciones en un país lejano, todavía muy extraño.
31 de agosto de 2008 22:33

Y en respuesta al post Qué es lo que se ha perdido
Edgardo dijo:
¿Qué es lo que se ha perdido? Todo. Creo que el mero hecho de vivir es ir perdiendo: la inocencia (leer, si se quiere, las ilusiones, sobre uno mismo en primer término), los seres queridos, el tiempo, la vida... Por eso la única manera de combatir la melancolía es evitar la nostalgia. Nada de lamentar lo que se fue, en cambio trabajar sin parar: para llenar los días, la cabeza, ¿el corazón? Lo único que me anima proponer este remedio es haber llegado muy activo a los 69 años de edad con un catálogo de perdidas enciclopédico.
1 de septiembre de 2008 12:12

5 comentarios:

chicaenminifalda dijo...

muy bueno el blox!!! me encantó post de comentarios.

Eva Villaseñor dijo...

hola, buenísimo el blog, saludos

Fotografías dijo...

Viste, Chicaenmini? Un lujo de lectores/bloguers...

Fotografías dijo...

Eva: qué bueno que te enganchaste, a mí me está empezando a entusiasmar. Segúi participando! (en el buen sentido de la palabra!)

Fotografías dijo...

Y muy buenas sus fotos, Señorita Villaseñor (si es un nick es genial, si es tu verdadero nombre, me parece todavía más genial!)
recomiendo visitar el blog:
http://trialucin.blogspot.com/