miércoles, 30 de junio de 2010

Alemania

Marcos López nos manda otra foto mundialista:
ANDRES, finalmente, encontré una foto para que acompañes tus artículos en el blog, para Argentina Alemania. La reina del queso. Es de SAN CARLOS CENTRO, PROV. SANTA FE. Ahora será una señora de aprox. 35 años... o 40... habrá que hacer el calculo. La foto es del 1995. Es la fábrica de queso de sus padres. Seguramente sus abuelos son alemanes... o bisabuelos...
Marcos

Tengo miedo. Después de ver cómo Alemania destripó a Inglaterra y cómo Brasil liquidó al Chile de Bielsa en un trámite, tengo miedo. Hasta España, que apenas le ganó a Portugal 1 a o con ese gol en offside de Villa, me da miedo. La misma actuación de la Argentina, la menos convincente hasta ahora, a pesar de haber ganado cómodos, me da miedo. El recuerdo del papelito en la media del arquero alemán en el último mundial me da miedo. Leo en el diario sobre el vaticinio adverso que dió el pulpo Paul en Oberhausen y tengo miedo. A partir de ahora, todo será sufrimiento. El otro día, ganábamos 3 a 0 y sufríamos. No puedo imaginar lo que va a ser con Alemania. En el último mundial, cuando terminó el partido y quedamos afuera, R se puso a llorar desconsoladamente. Yo me tragaba los mocos e intentaba calmarlo: "Bueno, no es para tanto, es sólo un partido de fútbol". Nunca me sentí más hipócrita. Recordé aquella frase atribuida a Bill Shankly, el legendario entrenador del Liverpool en los años 70: "Alguna gente cree que el fútbol es una cuestión de vida o muerte. Esa actitud me decepciona. El fútbol es mucho más importante que eso". La última vez que fuimos a la cancha con R, hace unos meses, C nos preguntó, en toda su inocencia, si nos habíamos divertido. "¿Divertido? ¿¡Cómo va a ser divertido!? ¡Fuimos a ver a River!" El fútbol, para el que le importa, es para sufrir.
-Andrés Di Tella

foto (c)Marcos López 1995.

Hacer clic en la imagen para ampliar.

martes, 29 de junio de 2010

Reconstruyen crimen de la modelo - 20 años


Me piden unas palabras sobre Reconstruyen crimen de la modelo, una pieza hecha hace veinte años que ya es, para mí, una pieza de museo. No sé, sin embargo, cuál sería el museo más apropiado para semejante especimen. Se suele exhibir en museos de arte –hace poco en el Reina Sofía de Madrid- pero quién sabe si no tendría mayor pertinencia ubicarla en un museo de tecnología obsoleta. Describir, simplemente, la tecnología involucrada puede llegar a ser demostrativo. Mi televisor por esa época, por ejemplo, era un aparato blanco y negro. No digo que fuera lo único disponible entonces, pero nadie tampoco se desmayaba de incredulidad al verlo. No sólo no tenía control remoto sino que, para colmo, se me había roto la perilla para cambiar de sintonía. Para pasar de un canal a otro tenía a mano una pinza de mecánico con la que “intervenía” el aparato, como un Nam June Paik doméstico. Así y todo, con ese recurso primitivo, me las ingeniaba para hacer “zapping” –palabreja de moda por ese entonces- entre los cinco canales de aire existentes.

En la Argentina corrían tiempos agitados que me hacían estar atento a los noticieros: el fin de la primavera democrática del presidente Alfonsín, dos intentonas fallidas de golpe de estado, el asalto a un cuartel militar por un grupo guerrillero desconocido, el indulto a los militares que habían sido condenados por violaciones a los derechos humanos, la hiperinflación cotidiana, los saqueos a los supermercados… El noticiero más visto en esos años, hacia fines de los 80, era el Nuevediario de Canal 9, pionero en una clase de amarillismo sensacionalista que escandalizaba a las buenas conciencias. Hoy, por supuesto, sería visto como un juego de niños. Fue una noche en Nuevediario, precisamente, que vi las imágenes que están en Reconstruyen crimen de la modelo.

Ese episodio lateral, de la crónica policial, tal vez fuera intrascendente en comparación con los hechos políticos recién aludidos. Sospeché, igual, que en esa puesta en escena al cuadrado, de la reconstrucción de la reconstrucción, se estaba poniendo en juego algo esencial, de la naturaleza de la televisión. Allí se veía, de un modo casi obvio, lo que hace la televisión de la realidad. Cómo construye el acontecimiento, para decirlo con el título de un libro del semiólogo Eliseo Verón, asesor de Alfonsín en los años 80. En el comienzo y el final del video se ve descender de un patrullero al imputado –el acusado del crimen- pero, inmediatamente, como si se tratara de un error, se lo vuelve a introducir en el móvil policial. Como si el protagonista del hecho no debiera ver la reconstrucción, que hacen otros. “Reconstruyen”: ¿quiénes reconstruyen? ¿qué reconstruyen? De hecho, el título del cortometraje está tomado literalmente del texto que se lee continuamente en el pedestal de la emisión, respetando la gramática particular del found footage.

Vi esa situación tan extraña, bajo la lluvia, iluminada por los relámpagos de los flashes y los focos de la televisión, y pensé que había que hacer algo con esas imágenes. Pensé en sacar fotos del televisor pero no tenía rollo fotográfico a mano. Tampoco podía grabar porque no tenía video-cassettera. Mi amigo Fabián Hofman sí tenía. Lo llamé por teléfono: creo que todavía se discaban los números. Le pedí a Fabián que grabara urgentemente lo que estaba viendo. Me dijo que su videocassettera no andaba bien y que la última vez que lo había intentado había salido sin sonido. Yo tenía un grabador de audio de minicassette -¿o era microcassette? ¿cuál era la diferencia?- que usaba en mis tiempos de periodista y que a mí me parecía bastante sofisticado. El tiempo se nos escurría. Quedamos, entonces, en que Fabián grabara la imagen y yo el audio. Después, resultó imposible sincronizar una cosa con la otra ya que cada cinta, la del VHS de Fabián y la del minicassette mío, corría a una velocidad distinta. De hecho, fue esa misma disparidad la que nos obligó a trabajar la banda de sonido en forma totalmente autónoma de la imagen, incorporando otros sonidos que yo fui grabando de la tele con el mismo y precario método.

Con Roberto Barandalla, colaborador fundamental en trabajos posteriores míos como Montoneros, una historia y Prohibido, armamos una especie de guión con los distintos elementos, tanto de imagen como de sonido, usando las clásicas fichas de oficina. Después de ver repetidamente el material, que ya conocíamos de memoria, como una especie de pesadilla recurrente, armamos el video, en una larga noche en un estudio de edición prestado. De más está decir que en aquellos tiempos nadie soñaba con editar una película en su propia laptop, como de hecho estoy haciendo ahora mismo, mientras me tomo un momento para redactar estos apuntes. Acceder a equipos de edición era una cuestión para profesionales.

El socio de Fabián, Eduardo Yedlin, también prestó su colaboración, imprescindible, aquella noche. De hecho, se trataba de un trabajo en equipo, o mejor, de un juego entre amigos, circunstancia que quedó reflejada en los créditos. Mi amigo de la infancia Ricardo de Gainza, sin demasiada experiencia en la materia, se hizo cargo de, tal vez, la instancia decisiva de todo el proceso: la edición y mezcla de audio. Ricardo figura en los créditos como “ingeniero de sonido”, como chiste, en alusión a su condición de ingeniero industrial. Si no me equivoco, la hicimos con una consola Tascam portaestudio a cassette, prestada ya no recuerdo por quién, en otra larga jornada. Y así, en tres jornadas –una: grabación; dos: edición de video; tres: edición de audio- se hizo Reconstruyen crimen de la modelo (sin contar, es verdad, el tiempo dedicado a pensar qué hacer, ¿pero cómo se calcula ese tiempo?). Seguramente me estoy olvidando de muchas cosas. Lo demás… es historia.

-Andrés Di Tella
junio 2010, Buenos Aires.

Texto escrito para la edición del dvd antológico "Experimental Film and Video Art from Argentina", de próxima aparición en los Estados Unidos, que incluye Reconstruyen crimen de la modelo, de Andrés Di Tella y Fabián Hofman (1990). La curaduría corre por cuenta de Andrés Denegri y Pablo Marín.

Leer nota de Andrés Denegri sobre Reconstruyen crimen de la modelo.



lunes, 28 de junio de 2010

México

Marcos López
VENDEDOR DE ULTIMAS CENAS - ZOCALO D.F.
(C) MarcosLópez 2006

Después del partido de hoy, Marcos López nos manda otra foto, con tema "mexicano".

jueves, 24 de junio de 2010

La resistencia

El Mundial está en todas partes (como muestra vale un botón-blog). Pero subsiste algún que otro foco de resistencia. En el taller de Claudio Caldini, en Colegiales, se reune cada viernes un reducido grupo de partisanos que trata de pensar en otra cosa (aunque se rumorea que ya ha sido infiltrado por doble agentes mundialistas). Caldini anduvo husmeando en estos días por una vieja tienda de fotografía de la calle Libertad. Salió con un juego de lentillas de color que ya nadie compra (como le suele pasar, terminaron regalándoselos).

Caldini apagó la luz y puso a jugar a los resistentes con los nunca bien ponderados "espejitos de colores", haciendo cine sin película, simplemente proyectando sobre la pared haces de luz de distintos colores, modificando el tamaño del cuadro, alternando los filtros, variando el foco, interfiriendo la fuente de luz, desplazando los proyectores por la pared/pantalla. ¿Cine?



Magdalena Jitrik es una de las recientes incorporaciones al grupo (algunos sospechan que se trata de una de las infiltradas mundialistas, aunque al mismo tiempo, por su pasado de piba argenmex, se abrigan dudas sobre su lealtad para el próximo desafío de la patria contra los aztecas). Caldini enhebró en un loop que pasaba por dos de sus proyectores, para proyectar en doble pantalla, una cinta de celuloide pintado a mano por Magdalena: ¿cine?

Magdalena toca un tema onda Kraftwerk (creo que simplemente pulsó el "modo retro") en el antiguo sintetizador de Caldini. Detrás, en la pared, el desfile deslumbrante, vertiginoso, de las imágenes. Cada fotograma un auténtico "cuadro" de Jitrik. El temblor efímero de la proyección cinematográfica, sin embargo, sustrae toda posibilidad de aprehender el cuadro o el fotograma individual. La belleza, al hacerse fugaz, se multiplica.

Mientras tanto, afuera, seguía el Mundial. Por un instante, a nadie le importó. La magia del cine.
-Andrés Di Tella

miércoles, 23 de junio de 2010

Francia

No me puso nada contento la debacle de Francia y, menos, el regodeo periodístico que suscitó. En Francia ya están hablando de que el problema del equipo es la "cultura rappera" de sus integrantes, una forma elegante y francesa de decir "estos negros de mierda". También se criticó mucho que ciertos jugadores (otra vez, los negros) no cantaran el himno al comienzo de los partidos. Así como aquel equipo campeón de una década atrás -liderado por el "blanco negro" Zidane- fue tomado como símbolo de la sociedad integrada que Francia había llegado a ser, éste equipo fracasado, "vergüenza nacional", se toma como símbolo de todo lo que no anda bien en la misma sociedad, empezando por la integración racial. Y Francia fue un ejemplo para muchos otros. Hoy, hasta la siempre blanca suiza sorprende con varios jugadores llamados "étnicos" (como si los suizos blancos no pertenecieran a ninguna "etnia"). Para no hablar de Inglaterra. Cuando yo era chico viví en Inglaterra -¡no fue hace tanto, che!- y recuerdo que había un solo jugador negro, de las West Indies, en el canpeonato inglés. Se llamaba Clyde Best y jugó durante muchos años en el West Ham United, en la década del setenta. Recuerdo una vez que salió de la cancha reemplazado, o al revés, entró de suplente. En todo caso, es ese momento en que el jugador está sólo ante todo el estadio, para la ovación o lo que toque. Los propios hinchas del equipo de Best empezaron a ulular, haciendo como ruidos de chimpancé, o de "negros" de Tintín, y algún gracioso hasta tiró una cáscara de banana. Todos reían. Es más, creo que era como un ritual y alguien siempre llevaba bananas para la ocasión. Clyde Best sonrió y siguió jugando o, tal vez, siguió caminando solo hacia el vestuario, ya sin la sonrisa. Todos coincidían que era algo simpático, nadie tenía por qué ofenderse. Nadie, tampoco, podría llegar a imaginar, ni en su peores pesadillas racistas, que en algunos años más el equipo nacional inglés estaría repleto de caras negras representando los "colores patrios". Tal vez exagere. "Sólo se trata de fútbol".

martes, 22 de junio de 2010

Argentina-Grecia

Tenía miedo de que los siete cambios que introdujo Maradona desarmaran un equipo que, hasta acá, funcionó increíblemente bien. Si bien esta selección no llegó a las alturas de lo exhibido en los primeros partidos, tampoco desentonó. Ganó, como suele ganar Brasil, "con autoridad". Otro acierto de Diego (y van...) al darle cancha a prácticamente todos los jugadores que llevó a Sudáfrica. Todos se sienten protagonistas, aún los que habrán pensado que nunca iban a jugar (falta Garcé, ya sé, no lo digan muy fuerte que capaz que se le olvidó...). Y se percibe esa solidaridad en la cancha. Quedó demostrado, por si hacía falta, en la alegría compartida por todo el equipo al festejar el gol "cinematográfico" de Palermo (A propósito, ¿qué películas ven lo que repiten una y otra vez que lo de Palermo es "cinematográfico"? Digo, para hablar un poco de "planos secuencia" y otras cosas que algunos andan reclamando en este blog).

Los griegos apostaron todo al 0 a 0 y casi les sale, pero hubiera sido injusto porque la Argentina hizo mucho más. El arquero, otra vez, la figura. Como señaló Barban en un mensajito durante el partido: ¿por qué todos los arqueros, cuando les toca jugar con nosotros, se transforman en una cruza de Carrizo y Roma? (Como si Barban no hubiera delatado ya su veteranía al recordar, en otro comentario, al "River de Didí"... ¡Che disimulá, Barban!). Messi, muy marcado, igual jugó muy bien. Hizo bien Maradona en no sacarlo. Lo sorprendente, con los siete cambios, es que el equipo jugó de la misma manera que en los otros partidos. Y creo que eso, justamente, depende del rol que juega Messi en esta obra. Entonces, el Messi + 10 se transforma en Messi + 22. Bien acompañado, pero Messi + 22 nonetheless. Fíjense, otra vez, que en los dos goles estuvo metido Messi. El perfecto corner del gol de Demichelis fue suyo y el gol de Palermo, como alguno de Higuaín la vez pasada, fue 99% Messi + 1 % Palermo. Y esa que pegó en el palo hubiera sido uno de los lindos goles del Mundial.

Al que más extrañé en esta alineación fue, justamente, al Pipita Higuaín. No discuto la capacidad goleadora de Milito y está bien que haya tenido su oportunidad (la desperdició). Pero me parece que Milito está acostumbrado a un esquema de juego como el del Inter -muy parecido al cantenacho de Grecia, de hecho, pero con mejores intérpretes- donde rinde especialmente en la contra. Higuaín, en cambio, tiene más juego, te tira una pared, etc., y se desempeña en un equipo -Real Madrid- que casi siempre tiene la obligación de ir al frente, como le ha sucedido y le seguirá sucediendo a la Argentina en este mundial. Ustedes recordarán que, después de los triunfos ante Alemania y Uruguay, jugando como Inter o Grecia, Maradona dio a entender que así jugaríamos el mundial. Como lógica de "equipo chico", que se estaba salvando del descenso, me parecía razonable. Pero hoy la selección de Maradona, al ganar los tres partidos como lo hizo, siempre jugando al ataque, para bien o para mal, se consagró como "equipo grande". Ahora me pregunto si no habrá sido todo un ardid de Maradona.

Ilustración del partido de Liniers. Hacer clic para ampliar.

"Nos reconciliamos"

Marcos López
La Quiaca, Argentina, a metros de la frontera con Bolivia.
foto(C)marcoslopez1996

Marcos López nos manda para hoy otra de sus fotografías "mundialistas", con la siguiente notita:
Debo reconocer que el exceso de argentinidad me empalaga un poco... pero de todas maneras, VAMOS DIEGO, que tenemos que ganar...

lunes, 21 de junio de 2010

Inconsciente mundialista

Hay una crisis de los grandes, parece. España, el gran candidato en los papeles, puso fin a una racha invicta de dos años perdiendo con Suiza. Alemania, después de despachar a Australia 4 a 0, perdió con Serbia (el mismo Serbia que perdió con la Argentina 6 a 0 en el último mundial). Inglaterra apenas pudo empatar, primero con Estados Unidos, después con Argelia. Italia, el campeón, lo mismo: rescató un empate con Paraguay -vaya y pase- y, ayer, con... Nueva Zelanda. No sabía -y deduzco que los italianos tampoco- que se jugaba profesionalmente al fútbol en el país de los All Blacks. (A propósito, ¿alguien me puede explicar cómo puede ser que estén en el Mundial tanto Australia como Nueva Zelanda, cuando se supone deberían haberse eliminado entre sí, y que no estén, por ejemplo, ni Ecuador ni Colombia?). Y para qué hablar de Francia, el último subcampeón, que ya parece estar con un pie afuera después de empatar con Uruguay y perder con México. No sé si me olvido de alguien.

Las tribulaciones de cualquier pez gordo con un pececito constituyen, de por sí, un espectáculo gozoso. David y Goliat and so on. En este caso, hay un disfrute adicional en el hecho de que nuestro equipo -por ahora- no ha experimentado dificultades semejantes, lo que le da como si fuera un valor agregado a la performance de la Argentina contra Nigeria y Corea. Hay algo, al mismo tiempo, de vendetta maradoniana al comprobar que los equipos que se prepararon seriamente, con técnicos serios, con anteojos y planillas, zozobran donde florece la flor silvestre de Diego, que llegó a los tumbos al Mundial y que, según se decía, sólo entrenaba por la tarde porque el engtrenador al turno mañana no llega. También es cierto que, teóricamente, se trata de los rivales más serios en el camino de la Copa y cualquier traspié de los grandes es bienvenido. Para decirlo estúpidamente, prefiero enfrentarme en octavos de final con Nueva Zelanda, Suiza, Serbia, Argelia, etc., que con los peces gordos que estos chiquitines han incomodado. Pero, desgraciadamente, eso no va a suceder. Los peces gordos van a seguir nadando y los peces chicos, con alguna excepción, van a quedar en el camino. Apuesto que el único grande que quedará afuera en esta etapa es Francia que, francamente, ya me da un poco de lástima, al punto que fantaseo con su resurrección.

Ahora bien, ¿por qué me provoca simpatía Francia y no Italia, Alemania o Inglaterra? ¿Será que a Italia, Alemania y a Inglaterra les tengo miedo y a Francia no? Puede ser. Pero se me ocurre que, además, pasa algo del orden de lo imaginario y de las fantasías en el mundial. Tiene que ver con cómo juegan esos equipos, de qué tradición futbolera vienen, cuántas veces nos han ganado, cuál es el nivel de integración étnica que exhiben sus equipos, qué imagen tengo de esas sociedades, las noticias políticas que me llegan de esas latitudes, los libros que leí de autores alemanes, italianos, ingleses, qué experiencia directa he tenido de sus ciudadanos... pero, sobre todo, tiene que ver con cosas que, seguramente, ni siquiera sé que estoy pensando cuando me pongo contento, por ejemplo, con la impotencia de Inglaterra frente a Argelia y me pone triste la derrota de Francia contra México. ¿El inconsciente mundialista?


Fotos: Escena típica de Italia vs Nueva Zelanda (arriba); Wayne Rooney de Inglaterra putea a los hinchas ingleses por TV (abajo).

sábado, 19 de junio de 2010

If I am not there

Telegrama de Jean-Luc Godard enviado al National Film Theatre de Londres, proponiendo cambio de planes para una conferencia que debía dar allí en 1968.

(Cliquear la imagen para ampliar).

viernes, 18 de junio de 2010

Raya Martin

En Filipinas, la historia del cine es paralela a la de la situación colonial. Los orígenes del cine filipino provienen de los amos españoles. Por otro lado, la estructura más influyente, que todavía resuena hoy en día, es la de Hollywood. Tanto Una película corta acerca del Indio Nacional como Independencia son películas sobre la historia de nuestro país y la historia del cine de nuestro país. Formalmente Independencia imita la estética de las películas realizadas en estudio durante la ocupación americana, mientras que la historia se centra en la resistencia durante ese mismo período. La idea era exponer el substrato de Hollywood y subvertirlo para redefinir nuestra lucha. El noticiero falso en medio de la película es un buen ejemplo: se basa en la historia verdadera de un americano y la muerte de un muchacho local. Este segmento es similar a los intervalos que teníamos en los cines en aquel entonces.
-Raya Martin

Para darle marco a las únicas 19 funciones de Independencia, docBsAs y la Sala Lugones presentan una retrospectiva integral de la obra de este joven realizador, autor de una de las obras más originales, radicales y rigurosas del cine contemporáneo. Se verán films inéditos en Argentina, entre ellos el corto Nouvelle young, que tendrá su estreno mundial en esta muestra. Para acompañar el ciclo, vendrá especialmente a Buenos Aires Antoine Segovia, productor francés de Raya Martin y figura central en el movimiento del cine independiente internacional.

Del martes 22 de junio al domingo 4 de julio de 2010.
Sala Leopoldo Lugones
Av. Corrientes 1530
Ver detalle del ciclo acá.

Independencia de Raya Martin
Viernes 25 de junio y sábado 26 de junio
a las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas
Domingo 27 de junio a las 22 horas
Viernes 2 de julio a las 17 y 22 horas
Sábado 3 de julio y domingo 4 de julio
a las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas

jueves, 17 de junio de 2010

Argentina


Marcos López
Futbolistas de La Quiaca, Jujuy, Argentina. 1995.

Bueno. No sé qué decir. Ustedes sabrán disculpar si, en definitiva, no digo nada. El partido de Argentina de hoy me dejó agotado, vacío. Es verdad que yo mismo había jugado a la pelota la noche anterior (hace más de 10 años que juego todos los miércoles en unos partidos de papi fútbol que regentean mis amigos Klaus y Pablo, en una proeza organizativa que supera ampliamente la de Platini, Blatter y Grondona combinados). También es verdad que, ni bien terminó el partido de hoy, como estaba medio duro de anoche, no se me ocurrió mejor idea que salir a correr. ¡Lo que produce ver tanto deporte por televisión! Pero también es cierto que los partidos de la selección me dejan extenuado. Mucho nervio. Pensé que este año no iba a ponerme tan nervioso por lo mal que venía la selección, desde las eliminatorias y con todo el circo maradoniano. Pero ahora que se trepó al podio de los candidatos…

Y sí, de pronto somos casi casi EL candidato. No sé si hubo hasta ahora otro equipo que haya jugado mejor que la Argentina (no vi a Alemania, reitero). Brasil es el único que, sin mostrar demasiado, insinuó algo que estuviera a la altura. Ojalá les toque a Alemania o Italia en cuartos, son los únicos que imagino sacando a Brasil del mundial. ¿Qué puedo decir del partido de hoy? Como solía decir Clarín (cuando no mentía): Argentina ganó, goleó y gustó. Yo, de antemano, firmaba un 1 a 0 con gol en contra. Exactamente en esa situación estábamos a los 15 minutos. ¿Y ahora qué hacemos durante los “últimos” 75 minutos? Pero la selección siguió jugando igual.

Messi muy marcado pero más peleador que nunca (en un momento hasta se la robó a un delantero coreano cerca del área argentina). Tévez muy movedizo, armando juego, aunque al final, como a veces le pasa, terminó chocando demasiado. El Pipita Higuaín (¡el año pasado lo vimos jugar en nuestra misma canchita de papi fútbol!) generando situaciones de gol y, al mismo tiempo, fallando en la definición como suele ser su costumbre. ¡Metió tres pero, “si andaba afilado”, podría haber metido cinco o seis! Recuerdo que tuvo una primera época en el Real Madrid en que se caracterizaba por perder ocasiones de gol. Siempre se perdía dos o tres por partido pero, muchas veces, igual uno metía. En la última temporada finalmente invirtió la ecuación y no salió “pichichi” de la Liga Española porque en otro equipo hay un jugador que se llama Messi. Para un goleador como Higuaín haber embocado una cambia todo. Y haber embocado tres ni te cuento. De ahora en más, lo interesante es que los rivales van a tener que pensar también en Higuaín, no sólo en Messi, y eso puede llegar a ser muy favorable para la Pulga.

Messi, dicho sea de paso, se merece el gol a esta altura. El otro día estuvo cerca en tres o cuatro oportunidades y hoy tuvo un par que no sé por qué no entraron. Tengo la sensación de que en el Barcelona todas esas pelotas entran. ¿Será la Jabulani? ¿El césped africano? ¿El ruido de las cornetas? ¿Extraña la orchata de chufa? De cualquier manera, si no me equivoco, Messi tuvo que ver en tres de los cuatro goles: el tiro libre que llevó al gol en contra fue de él; el tercero fue pura y exclusiva obra suya, la pelota dio en el palo en el segundo remate y Higuaín sólo la tuvo que empujar; y el último fue un sombrerito perfecto suyo el que habilitó al Kun que, a su vez, habilitó a Higuaín. Igual, como dice la hinchada, aplaudan aplaudan no dejen de aplaudir los goles de la pulga que ya van a venir…

Lo último que se me ocurre decir, en este largo post en el que finalmente no dije demasiado, es que, ganamos goleamos y gustamos, pero también sufrimos. Ese gol tonto de los coreanos al final del primer tiempo, que nos agarró distraídos (yo también estaba distraído, mandando un mensajito de texto cuando nos vacunaron), hizo que en el segundo tiempo las cosas se complicaran… “innecesariamente” iba a decir. Pero, quién sabe, tal vez sea nomás como enseñan los manuales de autoayuda: las dificultades te ofrecen una oportunidad para superarlas. Si el primer tiempo terminaba 2 a 0, la selección posiblemente habría empezado a cuidar el resultado, Corea no se habría animado a mucho y, por ahí, nos quedábamos con gusto a poco. Así como fue, en cambio, sufrimos, casi nos empatan, y terminamos con un final argentino espectacular que enciende todas las esperanzas. Y de paso, como dijo el amigo Barban, con el ingreso del Kun Agüero -determinante en los dos últimos goles- Maradona se recibió de técnico.

miércoles, 16 de junio de 2010

España

A los que dicen "te lo dije" y hablan de que se cayó el candidato, les digo dos cosas: 1) España sigue siendo uno de los principales candidatos a ganar el Mundial. Sólo llegué a ver el segundo tiempo de la derrota de hoy contra Suiza pero, la verdad, España no jugó nada mal. Suiza presentó el mismo planteo que hicieron Corea del Norte ante Brasil y Paraguay ante Italia. Corea aguantó un tiempo entero ante, posiblemente, el mejor equipo del mundo, y Paraguay pudo haber ganado, igual que Suiza, de no ser por un error fuera de libreto del arquero. Ni Brasil ni Italia llegaron a inclinar tanto la cancha como lo hizo España esta tarde. No tuvieron suerte: un tiro de Xabi Alonso desde fuera del area, que hubiera sido un golazo espectacular, dio contra el travesaño; otro remate, ya no recuerdo de quién, salió besando el poste. En los últimos minutos quizás abusaron del recurso del centro y no sé si tuvieron demasiadas llegadas netas. Tienta decir que, asi como a Messi en la selección les faltan sus compañeros del Barça Iniesta y Xavi, a los catalanes hoy les faltó Messi. Igualmente, exhibieron un nivel de precisión en los pases y una disposición a moverse y mostrarse de todo el equipo que merecía otra suerte. Sigue siendo un rival a temer, mientras Suiza es un equipo que difícilmente gane otro partido. 2) ¿cuál era mi segundo punto? Se me olvidó. Ah, sí. Igual, con todo respeto y cariño por mis amigos españoles, confieso que disfruté de la caída de España, me gustó que se le bajen las ínfulas de campeón sin jugar y -ya hincha suizo confeso- me indigné con los casi seis minutos injustificados que agregó el árbitro inglés, a ver si España la embocaba en una última jugada. También me gustó que se cayera la teoría de mi amigo Tommy Barban, para quien este Mundial puso en evidencia "la distancia cósmica entre la media docena de países que tienen chances de ganarlo y los demás". Mi mantra, que ya cansa, es: hay que ganarle a los picapiedras. De los cuatro semi-finalistas, es probable que tres de los cuatro sean de los "clubes grandes" (aunque habría que definir de antemano quiénes son los "grandes" del mundial). Pero no descarto alguna sorpresa.


Brasil

Ayer vi a Brasil. Y comprobé que el gobierno tiene razón: Clarín miente. En la versión digital, titularon: "Brasil apenas ganó en el debut". Quizá sea simplemente lo que todos los argentinos queremos leer: Brasil apenas le ganó con lo justo a los picapiedras de Corea de Norte. Es decir, ¡no tengan miedo! Pero yo soy como un jugador de la selección argentina: veo delante una casaca verdeamarela y me agarra dolor de panza. Brasil no ganó "con lo justo". Ganó "sin despeinarse", que no es lo mismo. Los coreanos se defendieron, corrieron y mordieron como era de esperar. Y a Brasil le costó un poco llegar, en el primer tiempo, que terminó 0 a 0. Pero ni bien les salió la primera, todo cambió: un desborde y remate perfecto, desde un ángulo imposible, de Maicon, un lateral bien brasileño con el pie de un wing... ¿pero qué hay de nuevo? Uno piensa en el linaje de los Roberto Carlos, Cafú, Dani Alves, etc. Como dato de la riqueza de Brasil en ese puesto -en el que nosotros no tenemos a nadie y tuvimos que inventar a Jonás Gutiérrez- justamente Dani Alves, el extraordinario lateral que brilla en los globertroters de Barcelona, en el scratch es apenas suplente de lujo. Cuando uno lo ve jugar al titular, Maicon, entiende. ¡Qué jugador! De hecho, lo que más me impresionó de Brasil ayer, curiosamente, fue la defensa. Ustedes dirán: ¡pero no tenían a nadie en frente! Puede ser. Aunque Corea tenía un delantero con mucho vértigo y muy peleador, Jong creo que se llama... A lo que voy es que, en cada pelota que se jugó cerca del área de Brasil, siempre ganaron los defensores verdeamarelos, salvo en una ocasión, la única llegada neta de Corea, cuando faltaban dos minutos de juego y que terminó en el gol del descuento. Creo que esa es la marca del técnico brasileño Dunga: los equipos brasileños, tradicionalmente, eran flojitos atrás y compensaban con los de arriba. Pero aunque Dunga fue muy criticado por eso, creo que logró un equipo mucho más equilibrado y, por lo tanto, todavía más temible. Porque arriba siguen estando los Kakás, Robinhos y companhía. Ayer Kaká, que viene de una lesión, no hizo nada. Pero en cualquier momento se despierta y chau. Y Robinho, que anduvo tan mal en el fútbol inglés, demostró que es un craqui. Mostró un par de toques sublimes, siempre trató la pelota con elegancia y le puso un pase impresionante, riquelmiano, a Elano, para el segundo gol. Elano es otro jugador extraordinario que, encima, corre y roba pelotas por toda la cancha. Porque ahora tienen eso: ¡los brazucas también corren y muerden, tanto o más que los coreanos! Brasil dio aviso ayer que es un equipazo, no se equivoquen. ¡Clarín miente! De lo que vi hasta ahora, dicho sea de paso, Brasil y Argentina son mis candidatos (OK, no vi a Holanda ni a Alemania). ¿Se dará la final soñada? Igual, recuerdo los últimos encuentros con Brasil y tiemblo.


Milagros Mumenthaler

Mis amigas Rosa Martínez Rivero y Violeta Bava, de Ruda Cine, me anuncian la finalización del rodaje de Ausencias, ópera prima de la directora Milagros Mumenthaler. Milagros asistió a uno de los talleres de desarrollo de proyectos de Colón, que yo dirigí durante diez años. Allí tuve la oportunidad de ver sus extraordinarios cortometrajes, así que es muy alta la expectativa que tengo ante su primer largometraje.

Ausencias cuenta la historia de Marina, Sofía y Violeta, tres hermanas adolescentes que, después de la muerte de la abuela que las crió, se encuentran solas en la casa familiar. Cada una de ellas tratará de encontrar su propio camino. El elenco está integrado por María Canale, Martina Juncadella, Ailín Salas y Julián Tello, y el equipo técnico por Martín Frías (Fotografía), Sebastián Orgambide (Arte), Henrik Maikoff (Sonido), Camila Fanego (Jefa de producción) y Nicolás Lidijover (Asistente de dirección), entre otros. La película se rodó durante seis semanas en la localidad de Olivos, provincia de Buenos Aires, en soporte 35 mm.

Cliquear la imagen para ampliar.

martes, 15 de junio de 2010

¿Entra Maxi?




"Para enfrentar a Corea del Sur, la Argentina formaría con: Romero; Jonás, Demichelis, Samuel, Heinze; Maxi Rodríguez, Mascherano, Di María, Tevez, Messi e Higuaín".

Remember Maxi contra México en el 2006?

Confesionario

Confesionario
Confesiones de escritores
verdadero-primera persona-confesional

Paloma Fabrykant
Ana María Shua
María Rosa Lojo
Confesora: Cecilia Szperling

CCRRojas. Corrientes 2038.
HOY martes 15 de junio - 20hs
gratis

foto: Paloma Fabrykant por Sylvio Fabrykant.

lunes, 14 de junio de 2010

Paraguay

Italia vs Paraguay fue mi primer partido del mundial (dejando de lado por supuesto el partido de la Argentina que no cuenta). Vengo con mucho trabajo y, de pronto, caí en la cuenta que, en medio de mis ocupaciones, el mundial -que tanto había estado esperando- ya había empezado... y yo me lo estaba perdiendo. Planté bandera y juré que al menos un partido iba a ver entero y en vivo. Una redundancia: es casi imposible ver un partido entero cuando ya se conoce el resultado. Esta mañana había pispeado un ratito de Holanda vs Dinamarca y me dió pena no poder verlo entero. Me gusta esa sensación de estar viendo un partido "objetivamente", sin calentarse demasiado por quién va a ganar. Igual, no fue el caso con Italia y Paraguay. C. se sorprendió de que hinchara por Paraguay: ¿y la sangre italiana? Pero yo, en el mundial, soy de la banda de "los hermanos latinoamericanos". Cuando Argentina queda afuera -cosa que en los últimos años sucede bastante rápido- hasta hincho por Brasil, en un acto de lesa argentinidad. Esta tarde hasta veía en Paraguay una semblanza de la Argentina. Ese planteo defensivo, especulando con la contra, es de hecho el que pensé que sería el de la Argentina, después de los ensayos exitosos con Uruguay en Montevideo y con Alemania en Berlín. ¡Qué alivio que esas casascas rojiblancas agolpadas en el área propia no fueran albicelestes! ¡Cómo se sufre aguantando el partido colgados del travesaño! Al final, entonces, ver jugar a Paraguay era como un simulacro inocuo de lo que es ver a la Argentina. Sufría, pero sufría poco. Por otra parte, la verdad es que Paraguay tiene muy poco. En el fondo, no tiene otra opción, mientras que ese mismo planteo, en principio, para la Argentina sería un desperdicio. No digo que fuera necesariamente menos efectivo que el juego ofensivo puesto en práctica el sábado. Pero el sufrimiento habitual en cualquier partido de la selección se vería potenciado por la frustración de no haber al menos intentado otra cosa, con los jugadores que teníamos. Lucas Barrios, por caso, centroforward argentino nacionalizado paraguayo, la gran esperanza paraguaya de gol, no entraría ni al combinado de cabotaje de Maradona (aunque si entró Garcé, entra cualquiera...) Eppur... ¿cómo puede ser que siempre nos cueste tanto ganarles a estos tipos? Bueno, Italia casi pierde. Si no fuera por un error insólito del arquero paraguayo, no sé si Italia llegaba al empate. Cuando un jugador paraguayo se inclinó a besar la pelota antes de ejecutar un córner, no tenía la más mínima duda dónde estaban mis simpatías. Al mismo tiempo que hinchaba por los hermanos guaraníes, descubrí que estaba disfrutando con la derrota parcial de Italia, como si se tratara de una buena "cucharada de su propia medicina". El juego mezquino y mediocre de Paraguay no era muy diferente del que condujo a los azzurri al campeonato mundial en Alemania hace cuatro años. Igual, pensé, el fútbol es así. Argentina fue posiblemente el mejor equipo del último mundial y quedó afuera en cuartos de final. Italia no fue ni de lejos el mejor pero ganó. No me sorprendería que este equipo italiano, todavía más mediocre que el último, llegue lejos e incluso, vuelva a repetir. Mientras que con la Argentina puede pasar cualquier cosa. Eso me pasó con el primer partido que me puse a ver objetivamente. Tal vez habría sido mejor ver Holanda vs Dinamarca. Aunque quién sabe en qué terminaba pensando. Fútbol: dinámica de lo impensado según la expresión clásica de Dante Panzieri.

mandarina mecánica

El jugador. Marcos López, 1996.

Los primeros quince minutos de la Argentina en el mundial fueron increíbles. Por su juego vertiginoso, profundo, con llegadas sorpresivas permanentes, parecía la "naranja mecánica" -el Holanda de los años 70, tal vez el mejor equipo que yo haya visto con mis propios ojos- o, para utilizar un fruto más modesto y autóctono, la "mandarina mecánica". En esos primeros quince minutos el equipo jugó como nunca en la era Maradona. De hecho, el técnico había dado a entender que el "partido ideal" de su ciclo había sido el del amistoso con Alemania, en que la selección ensayó un modelo ultra defensivo y ganó al enmbocar la única oportunidad de gol que tuvo. Resignados como estábamos a que esa mentalidad de "equipo chico" era efectivamente la que correspondía a los pobres tiempos que corrían, lo del sábado fue una sopresa mayúscula. Maradona salió a comerse crudos a los nigerianos. Un poco de nervios y un poco de mala suerte impidieron que se produjera la goleada que la selección merecía y, al final, terminamos pidiendo la hora. La diferencia entre aquel equipo mezquino y este generoso la dio una decisión de Maradona, la más criticada a posteriori: la de quebrar la línea de cuatro centrales en defensa que prometió con la incorporación de Jonás Gutiérrez como 4, un jugador que tiene más de wing que de full-back. Aunque no se puede decir que Jonás haya jugado bien -su falta de experiencia en el puesto inventado por Maradona nos pudo haber costado un par de goles- su sola inclusión en el equipo le dió esa mayor soltura y sorpresa. ¡Tanto que hasta Messi jugó bien (por primera vez en mucho tiempo en la selección)! Y el mensaje para el otro equipo era: acá cualquiera puede encarar, no les vale de nada marcar a Messi o a Verón. Y no fue casualidad, en ese sentido, que el gol -golazo- viniera de nada menos que Gabriel Heinze, el jugador más cuestionado del plantel (sin contar al Chino Garcé que, como se sabe, sólo viajó como cábala porque Maradona soñó que ganábamos el Mundial y, del sueño, sólo recordaba la cara de Garcé...). ¡En una jugada preparada! Estoy empezando a pensar que Maradona algo de fútbol entiende.




viernes, 11 de junio de 2010

La copa

Marcos Lopez
ARGENTINA CAMPEON MUNDIAL FUTBOL MEXICO 1986 - LA COPA DEL MUNDO EXHIBIDA EN EL TEATRO SAN MARTIN DE BUENOS AIRES - VINTAGE PRINT - fotografia blanco y negro coloreada a mano con tintas transparentes - (c)1986marcoslopez

Marcos López me mandó otra fotografía inédita, vintage, pero de alta actualidad. ¿Volverá a "casa" la copa?

jueves, 10 de junio de 2010

El loco escultor


El falso escultor* de Roger Corman
("A Bucket of Blood", EUA, 1959)
c/Dick Miller, Barboura Morris, Antony Carbone, Julian Burton. 66’.

Una de las tantas paradojas que tiene el cine norteamericano de estudios es que siempre dio -como se dice- “el do” de una determinada época, atmósfera, aura si queremos. Por más que les pese a muchos, los mejores films “beatniks” no los hicieron los sótanos neoyorquinos de vanguardia sino -y una vez más- Hollywood. Éste y su gemelo La tiendita del horror trasuntan el más puro estilo o más bien actitud de ese sentimiento de época que más que otra cosa fue el momento beat. Claro que Corman no se limita a reflejarlo sino, como de costumbre, a ajustar las cuentas con tales actitudes. (Angel Faretta)

*También conocida como "El loco escultor"

HOY jueves 10 de junio a las 17:30
MALBA

¡imperdible!

También se puede ver en youtube (¿pero quién se aguanta un largometraje en youtube?)