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jueves, 16 de septiembre de 2010

Templo


Magdalena Jitrik - "Templo" - Jueves 16.09.10 - 19 horas

Dabbah Torrejon
El salvador 5176, Palermo
00.54.11.4832.2332
www.dabbahtorrejon.com.ar

sábado, 4 de septiembre de 2010

viernes, 27 de agosto de 2010

correspondencia


Después de la proyección de El país del diablo, la semana pasada, me escribió Magdalena Jitrik:

Hola Andrés, era para decirte cuánto me gustó la película y cuán oportuno fue verla, porque se agrega como dato a una muestra que estoy preparando que se titula Templo, en donde reuno una serie de cosas relacionadas de alguna manera con el País del Diablo.
Para colmo, mi papá que nació de una familia judía rusa inmigrantes por ahí por Pigüe, y mi mamá cuya rama familiar por el lado de mi abuela, lleva dos apellidos difíciles de llevar: Baigorria y Zeballos, no sabe si son exactamente esos Baigorria y Zeballos pero los sospecha seguramente involucrados en ese pasado.
Mucho para pensar y decir, ahora me limito a preguntar si existe alguna manera de leer esos papeles firmados por Namuncura? Tal vez pudiera extraer algún párrafo de allí como prólogo para mi expo.
felicitaciones!
magda


Mi respuesta:
Magda: Entre mis papeles (docs electrónicos, qué tristeza...) encontré estas notas.


Atardecer en Salinas Grandes. Narrador lee en off última carta de Manuel Namuncurá.

Todos los caciques tenían su archivo. Pero el de Namuncurá, que encontró Zeballos, es el único que llegó hasta nosotros. En su última carta (desde Salinas Grandes), el cacique Namuncurá acusa al Gobierno Nacional de violar el tratado de paz firmado:

“Por lo que estoy entretenido suponiendo que deberá ser alguna traición por lo que estando en este trabajo me vino a pisar el campo, en cautivar familias y pasar por las armas a mis indios. Mi finado padre Calfucurá era hombre de condición de adivino, que yo no tengo tal condición y no puedo adivinar el futuro, pero mi finado padre me ha dejado el cargo de Gobierno de todas sus tribus y gobierno por Dios que me sostiene que si Dios permite podrá castigar aquellos hombres que me traicionan; y espero que en Dios me ha de ayudar en el triunfo; que si Dios no permite que salga victorioso, entonces podremos morir todos nosotros, que después de muertos no sentiremos nada”.

Carta firmada por el Cacique Manuel Namuncurá, en Salinas Grandes, el 5 de febrero de 1878.


Ver más sobre El país del diablo

viernes, 16 de julio de 2010

Luces de invierno


El Excéntrico de la 18ª/Orquesta Roja/Estudios Juventud presentan

LUCES DE INVIERNO

Un encuentro de la música de Orquesta Roja, grupo de rock psicódelico
instrumental, con las proyecciones de cine expandido de Claudio
Caldini
.

16 y 23 de Julio, en EL EXCENTRICO DE LA 18ª, Lerma 420 Palermo, 23 hs, 25 $*

Orquesta Roja comienza como necesidad vinculada con el cine
experimental y las artes visuales. Primero como proyecto solista de
Magdalena Jitrik, Orquesta Roja produciría un tipo de música afin a
la actividad de pintar, así como para musicalizar films abstractos o
experimentales que venía produciendo lateralmente.
Luego como duo de guitarras con Lola Granillo, la incorporación en
2009 de Andrés Buchbinder en batería y Sebastian Appel en
sintentizadores trajo un sonido inesperado, aumentado, una plataforma
donde cada músico produce un momento, tradición del Blues que están
recreando y homenajeando de alguna manera.

La proyección cinematográfica aporta la atmósfera natural, necesaria,
donde OR despliega su propuesta musical. El encuentro con la obra de Claudio Caldini es un especie de click que al tiempo que enciende los proyectores, alumbra la música de modo tal que la relación de la imagen con el sonido pocas veces puede verse tan nítidamente concretada.

Sobre Claudio Caldini, dice Andrés Di Tella:
"Muy pocos han visto sus películas. Sólo pueden verse cuando él mismo
las proyecta, a veces manipulando tres proyectores simultáneos,
cortando y pegando las viejas cintas de super 8 en el momento,
transpirando, casi en trance, en una performance de cine en vivo que
tiene algo de ceremonia religiosa. En el cine de Caldini hay imágenes
extraordinarias que hacen ver el mundo –y las posibilidades del
cinematógrafo- de otra manera. Ponen en cuestión qué cosa es el cine,
qué cosa no es, en qué momento se produce eso que llamamos el cine y
cuánto tiene de experiencia personal."


http://eldevenirdelaspiedras.blogspot.com/
http://www.myspace.com/laorquestaroja


* Con descuento a estudiantes y jubilados

viernes, 2 de julio de 2010

Incidentes

En la última reunión del grupo de estudios de Claudio Caldini, Magdalena Jitrik contó que en ArteBA -"cada mañana voy al mercado / donde se compran mentiras / y con esperanza / me pongo en la cola/ de los vendedores"(Brecht)- fue protagonista involuntaria de un incidente. Recorriendo el llamado "barrio joven" de la feria, se cruzó con un artista que ella apenas conocía de vista. El artista le dijo: "Sos una genia. Te odio. Te amo". Y le dio una cachetada.

En el taller también se produjo un pequeño incidente. Caldini nos estaba advirtiendo de los problemas que se pueden producir al pintar el celuloide, como hace él y como está haciendo también Jitrik (ver crónica de la semana pasada). Lo que Caldini hace con la cámara -atarla con una cuerda y revolearla como si fueran unas boleadoras- o con los proyectores -armar complicados loops que van de un proyector a otro- o con la propia película -pintarla o agujerear el celuloide- pone en riesgo la integridad física de sus propios instrumentos. Es como que les hace cumplir funciones que no fueron previstas por sus fabricantes. Se puede hacer trizas la cámara, se puede romper el proyector, se puede cortar y estropear la película (de las cuales sólo hay originales ya que en el super-8 no existe la posibilidad de hacer copias). De hecho, todo esto le suele pasar. No hay proyeción de Caldini sin algún incidente. Es parte de la adrenalina que proponen sus performances de cine en vivo. Y eso que Caldini opera sus instrumentos con la destreza de un cirujano con varias décadas de experiencia. Cada vez que muestra su forma de trabajar, debería agregar: "Chicos, no intenten hacer ésto en casa".

Al pintar el celuloide, se le están agregando capas a la emulsión, por lo que la película adquiere mayor espesor. Al tener una superficie irregular -explicó y demostró- la película hasta puede tener distintos puntos de foco. Incluso se puede jugar, durante la proyección, a poner el foco en las distintas capas. La película pintada, al verse proyectada, cobra como una dimensión suplementaria en la percepción. De ahí su particular potencial plástico. Mientras explicaba todo esto, la película que estaba proyectando empezó a producir un ruido -"ese ruido es por el espesor irregular de la película pasando por la grifa del proyector"- y de pronto se armó una galleta dentro del proyector. Se trataba de un original de Caldini. Pero, en vez de ponerse nervioso, Caldini tomó un destornillador y dijo: "Esta es una buena oportunidad para que le echen una mirada al interior del proyector".

Así quedó la película.

Caldini desarmó y volvió a armar el proyector, cortó y reparó la película y volvió a colocarla para proyectar, mientras los alumnos observábamos absortos. Era como ver trabajar a un artesano de otra era, con todo su arsenal de tecnología obsoleta.

Entre los materiales proyectados, vimos unas asombrosas manchas de tinta china, cuyo laborioso proceso de fabricación, pintadas fotograma a fotograma con un hisopo, yo presencié hace unos meses y llegué a registrar con la cámara. La foto de arriba no evoca ni remotamente la sugestión de lo que es, en definitiva, una animación cuadro a cuadro de fotogramas distintos, cada fotograma -de hecho- un "incidente" único... como una película que se enreda o como una cachetada. Las manchas en movimiento podrían ser accidentes geográficos o paisajes de nubes. "O humo", dijo alguien. "Parece humo porque es humo", dijo Caldini. "La tinta china se hace con humo". Y lo que estábamos viendo era humo nomás.
-Andrés Di Tella

jueves, 24 de junio de 2010

La resistencia

El Mundial está en todas partes (como muestra vale un botón-blog). Pero subsiste algún que otro foco de resistencia. En el taller de Claudio Caldini, en Colegiales, se reune cada viernes un reducido grupo de partisanos que trata de pensar en otra cosa (aunque se rumorea que ya ha sido infiltrado por doble agentes mundialistas). Caldini anduvo husmeando en estos días por una vieja tienda de fotografía de la calle Libertad. Salió con un juego de lentillas de color que ya nadie compra (como le suele pasar, terminaron regalándoselos).

Caldini apagó la luz y puso a jugar a los resistentes con los nunca bien ponderados "espejitos de colores", haciendo cine sin película, simplemente proyectando sobre la pared haces de luz de distintos colores, modificando el tamaño del cuadro, alternando los filtros, variando el foco, interfiriendo la fuente de luz, desplazando los proyectores por la pared/pantalla. ¿Cine?



Magdalena Jitrik es una de las recientes incorporaciones al grupo (algunos sospechan que se trata de una de las infiltradas mundialistas, aunque al mismo tiempo, por su pasado de piba argenmex, se abrigan dudas sobre su lealtad para el próximo desafío de la patria contra los aztecas). Caldini enhebró en un loop que pasaba por dos de sus proyectores, para proyectar en doble pantalla, una cinta de celuloide pintado a mano por Magdalena: ¿cine?

Magdalena toca un tema onda Kraftwerk (creo que simplemente pulsó el "modo retro") en el antiguo sintetizador de Caldini. Detrás, en la pared, el desfile deslumbrante, vertiginoso, de las imágenes. Cada fotograma un auténtico "cuadro" de Jitrik. El temblor efímero de la proyección cinematográfica, sin embargo, sustrae toda posibilidad de aprehender el cuadro o el fotograma individual. La belleza, al hacerse fugaz, se multiplica.

Mientras tanto, afuera, seguía el Mundial. Por un instante, a nadie le importó. La magia del cine.
-Andrés Di Tella