lunes, 31 de mayo de 2010

El desierto argentino y la bruma del progreso

EL PAÍS DEL DIABLO de Andrés Di Tella (Argentina, 2008, 75 min.)

por Claudia Torre

“La historia de la frontera fue una historia de escaramuzas, de malones y de contraataques pero fundamentalmente de negociaciones”. En el marco de esta propuesta, el director argentino Andrés Di Tella traza, en El País del Diablo (documental, 75 min, 2008), sus coordenadas: se trata de la historia de la frontera con el indio en la compleja Argentina del siglo XIX. Producido por Eduardo Yedlin, con fotografía de Fernando Lockett y sonido de Elena Esquenazi- el documental ofrece un lenguaje que prescinde de dos modalidades ya muy instaladas en el espacio público para hablar de estos temas: la veneración de la gesta patriótica y la condena a los genocidas decimonónicos.

Con sutiles inserciones de imágenes en blanco y negro de El último malón de Alcides Greca -que Di Tella debe a su asistencia a un seminario de David Viñas dictado en la década del 80 en la Universidad de Buenos Aires- la historia va presentando, por un lado, un viaje por la ardua geografía de la frontera devastada: Toay, Leubucó, Salinas Grandes; y por el otro, a un personaje antológico aunque poco estudiado: Zeballos.

Estanislao Zeballos (1854-1923), estadista, escritor, abogado, estanciero, periodista de El Nacional y La Prensa y diputado, fue considerado como “el intelectual orgánico de la Conquista del Desierto” pero es presentado aquí como un individuo atravesado por una experiencia compleja: la proximidad del otro.

Con la Sinfornía Nro 2 de Mahler como un tempo musical y armónico que despliega un tema difícil y una memoria que se resiste al estereotipo indigenista o patriotista, Di Tella logra crear un clima no enfático, no militante, sino de una gran curiosidad, de una gran necesidad de conocimiento. La cámara va recorriendo las legendarias Salinas Grandes, sede imperial de la diplomacia araucana hasta los años `70 del siglo XIX. Y lo que aparece es una intemperie, que, sin embargo, no se presenta como tal: ha sido convertida en un escenario de seres y no en un paisaje codificable.

Es curioso que los puntos neurálgicos de población aborigen, Leubucó, por ejemplo, el habitat central de los ranqueles, tan bien descripto por el propio Zeballos en su Trilogía sobre los Piedra (Calvucurá.- Relmú- Painé) y por el célebre Mansilla en su Excursión a los indios ranqueles resulte un páramo desgarrador y hermético. Finalmente fue lo fantasmático y no la “civilización” quien ganó la partida del sueño imperial. Esa cámara que sigue los pasos del documentalista y que parece que fuera por un pasillo estrecho y no por una geografía al aire libre y de vientos considerables parece tirar por la borda las imágenes de la pampa como un mar extenso y vacío -propias de los primeros viajeros ingleses-. Aquí la pampa no es una planitud infinita, sino un laberinto inquietante sin estridencias. Las escenas enseñan, de alguna manera, una forma de caminar esos lugares como si fueran familiares pero al mismo tiempo extraños. Caminar como camina un extranjero que, una vez en la habitación del hotel del pueblo, asiste perplejo al hallazgo del shampoo “Calfucurá”

Más tarde, cuando esa misma cámara se interna en el interior del Subsuelo del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, se ofrece una visión de alto impacto: cientos de cráneos de indios ordenados en estantes de armarios, numerados y envueltos en plásticos transparentes gruesos. Recorrer lentamente esos anaqueles no supone, empero, un morbo, sino un deseo de identificación que después sabremos que no es posible. De acuerdo a las explicaciones del empleado del museo no es posible saber quién es cada uno, sino apenas quiénes son todos. Porque no se trataba de matar gente para la experimentación científica, sino de exhumar los cementerios para el coleccionismo público y privado. Lo que nos recuerda que no todos los errores son semejantes y que la reflexión sobre el mal no debe banalizarse con asociaciones rápidas.

La idea de rescatar a Zeballos porque el viaje lo transformó, es crucial en todo el film. Acaso todavía sea eso lo que se resiste a ser estudiado y pensado.

Un maestro ranquel -entrañable personaje- ofrece su relación contradictoria con su padre quien habla desde su perspectiva generacional. -Los indios no querían ser indios- decía el indio padre y eso es durísimo de escuchar para un indio hijo. Ésta y la escena en que la mujer ranquel dice, en la rogativa, que no conoce muy bien las celebraciones de sus antepasados porque no estuvo allí, son dos preciosas líneas de fuga que este documental entrega como su más preciado tesoro.

El testimonio de Daniel Cabral es escalofriante y habla de cuestiones claves de la lógica exterminadora. Parece un apéndice de las teorías foucoultianas sobre el disciplinamiento.

Entre todo, aparece el reconocido fotógrafo José Depetris, cuyas fotos de rostros pueden leerse en contraposición con los cráneos sin nombre del Museo de Ciencias: unos tienen expresión e identidad, los otros, son genéricos.

Andrés Di Tella declaró en entrevistas: “el documental es tiempo, se necesita tiempo para entender lo que pasó y lo que te pasó mientras filmabas”. La confianza en las posibilidades del género es inmensa. Un género –el documental- que puede capturar con justeza, no ya hechos y datos diversos, sino la densa bruma del “progreso” en la Argentina del siglo XIX.

Claudia Torre

Fuente: A contracorriente


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El país del diablo
un film de Andrés Di Tella

Martes, 1 de junio de 2010
19hs

Auditorio Jorge Luis Borges
Biblioteca Nacional - Aguero 2502, 1º Piso
ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

sábado, 29 de mayo de 2010

El país del diablo


El país del diablo
un film de Andrés Di Tella

preestreno

Martes, 1 de junio de 2010
19hs
Auditorio Jorge Luis Borges
Biblioteca Nacional - Aguero 2502, 1º Piso
Ciclo Postales del Fin del Mundo

Una mañana de noviembre de 1879, apenas unos meses después de concluida la Conquista del Desierto -la guerra del gobierno argentino contra las tribus autóctonas- el escritor Estanislao Zeballos recorría la Pampa con el objetivo de describir el territorio conquistado, hacer el primer mapa científico de la región y, de paso, profanar tumbas indígenas para alimentar su colección de cráneos. Pero esa mañana dio con un descubrimiento insospechado: enterradas en un médano en medio de la Pampa, unas cajas de madera que guardaban el archivo del cacique Namuncurá. Abandonadas por los indios cuando escaparon de las tropas expedicionarias, encerraban el testimonio asombroso de un mundo en vías de extinción. Zeballos había sido uno de los ideólogos de la Conquista del Desierto. Su largo viaje por la Pampa, sin embargo, lo transformó. Fue el primer "huinca" (blanco) en interesarse por la cultura y la historia de los indios. Los mismos indios cuyo exterminio el escritor había propiciado antes de viajar. Tras los pasos de Zeballos, Andrés Di Tella va en busca de los rastros que quedaron de aquel exterminio, hoy olvidado.


Andrés Di Tella dirigió las películas documentales Montoneros, una historia (1995), Prohibido (1997), La televisión y yo (2003) y Fotografías (2007). Fue distinguido con la Beca Guggenheim, fundó y dirigió el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente. Dirige el Princeton Documentary Festival, en la Universidad de Princeton, Estados Unidos, donde también ha sido Visiting Professor. La misma universidad publicó un libro sobre su obra, Andrés Di Tella: cine documental y archivo personal, editado por Paul Firbas y Pedro Meira Monteiro. Cine Documental en América Latina, editado por Paulo Antonio Paranagua, lo destaca entre los 15 documentalistas más significativos del continente. Se realizaron retrospectivas de su obra en la Filmoteca Española de Madrid y en la Filmoteca de Cataluña de Barcelona. Sus ensayos se han publicado en distintos libros en Argentina y el exterior.

FICHA TÉCNICA
Dirección: Andrés Di Tella. Guión: Andrés Di Tella. Colaboración en el guión: Darío Schvarzstein, Cecilia Szperling. Producción ejecutiva: Eduardo Yedlin. Dirección de producción: Darío Schvarzstein. Dirección de Fotografía: Fernando Lockett. Fotografía: Diego Poleri, Darío Schvarzstein. Montaje: Alejandra Almirón. Dirección de sonido: Lena Esquenazi. Música: Gustav Mahler, Uri Caine. Compañía Productora: Bin Cine. Testimonios de Héctor Puricelli, Raúl Amadori, Juan José Estévez, Nazareno Serraino, Juan Serraino, Daniel Cabral, Jose Carlos Depetris.

http://naveonline.com.ar

miércoles, 26 de mayo de 2010

Hitler vs Los guionistas de Lost



fuente: Linkillo

terquedad

luis ospina from RODRIGO RAMOS ESTRADA on Vimeo.

Rodrigo Ramos Estrada me manda "saludos desde la calicalentura" y este video, con palabras de Luis Ospina, gran cineasta colombiano.


Muy linda tu carroza


A propósito del desfile alegórico de anoche del Bicentenario, y con el título "muy linda tu carroza", me llegó un mensaje de mi amigo Roberto Barandalla:

SIN DUDA LA COMBINACION DEL DI TELLA 1500 CON LAS HELADERAS COLGANDO FUE- JUNTO A LOS PAÑUELOS LUMINOSOS DE LAS MADRES- LO MEJOR DEL DESFILE PATRIO. LO VI A CHAVEZ CANTANDO DE MEMORIA EL HIMNO, PERO NO A VOS QUE DEBERIAS HABER SALUDADO DESDE EL VOLANTE DEL AUTO, CUAL PRINCIPE DE LA PRIMAVERA.
PAGARON ROYALTIES? ¿POR QUE LA INDUSTRIA NACIONAL ES LA SIAM Y NISIQUIERA UN TORNILLO DE GRUNDIG TIERRA DEL FUEGO? Y DON JORGE ANTONIO, LO MIRABA DESDE EL CIELO?
ABRAZO AZUL Y BLANCO

martes, 25 de mayo de 2010

Jafar Panahi


Irán liberó hoy al prestigioso cineasta Jafar Panahi, quien por acusaciones no reveladas estaba preso desde hacía dos meses y había iniciado una huelga de hambre. Panahi apoya al movimiento de oposición al régimen de Teherán.

El cineasta, que ganó premios en los festivales de cine de Cannes, Berlín y Chicago, e iba a ser jurado en la última edición del encuentro en Francia, quedó en libertad tras pagar una fianza de unos 200.000 dólares, pero según la televisión iraní su acusación se remitirá a un tribunal revolucionario.

La decisión se produjo una semana después de que el realizador de 49 años comenzara una huelga de hambre para protestar su encarcelamiento. También exigió que se le permita ver a su familia, reunirse con un abogado y ser liberado a esperas de un juicio.

Nunca estuvo claro qué cargos se enfrenta Panahi. Los casos remitidos a las cortes revolucionarias suelen estar relacionados con seguridad.

El cineasta fue detenido por fuerzas de seguridad iraníes que allanaron su casa en Teherán a principios de marzo. Un fiscal del Estado sostuvo que la detención no era política y que Panahi era sospechoso de cometer "ofensas'' no especificadas.

Panahi apoyó a la oposición luego de la polémica elección de junio, cuando el presidente Mahmud Ahmadinejad ganó la reelección entre denuncias de fraude. Fue detenido brevemente al visitar las tumbas de las víctimas de los disturbios postelectorales y luego se le prohibió viajar al extranjero.

fuente: Clarín

Ver carta solidaria del PCI.

domingo, 23 de mayo de 2010

La Cueva, julio 1962.



Corto filmado por Jorge Guglielmi en La cueva, julio de 1962.
Piano: Jorge Navarro; Saxo: Nelson Dellamagiore; Trombón: J.C. Caceres; Bajo: A. Perez Estevez; Bateria: Norberto Minichilo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

El mito de Narcis(a)


Narcisa Hirsch me invitó a una función privada de su nueva película, de simpático título, El mito de Narciso (con "o"). El trabajo se presentó como work-in-progress y, de hecho, está en cantera hace unos cinco años, sin término en vista. Se trata de una especie de autobiografía, hecha con retazos de las más de treinta películas que Hirsch ha realizado, desde que empezó a hacer cine a fines de los años 60, y que la ubican como uno de los referentes del cine underground vernáculo. O sea, otra desconocida de siempre. El destino de Narcisa fue absolutamente singular y, al mismo tiempo, un "típico" destino del siglo XX. Nacida en Berlín en 1928, de muy joven emigró a la Argentina con su madre, mientras su padre -según entendí- permaneció en Alemania y nunca más se vieron. Aunque no eran judíos, el exilio fue -según Narcisa- una forma de resistencia al nazismo. En la película se evoca, en ese sentido, el movimiento de la Rosa Blanca, de los hermanos Hans y Sophie Scholl que, con indecible coraje, salieron a repartir folletos y hacer pintadas anti-nazis en plena guerra. Narcisa se casó aqui con el empresario Paul Hirsch, gerente del grupo minero boliviano Hochschild que, en los años 80, creó la Fundación Antorchas. Los fondos de la fundación provenían de la millonaria expropiación de las minas de estaño de Mauricio Hochschild, otro emigrado alemán de los años 30. La fundación operó en Argentina, Brasil y Chile pero no en Bolivia, en represalia por la estatización. Pero esa es otra historia.

La vida de Narcisa, sin embargo, está cruzada por la historia. Narcisa me contó anoche que, en los años 40, mientras Europa ardía en guerra, ella vivía con su madre en una pensión de Sucre y Conesa y concurría a jugar al tenis al Belgrano Athletic, club inglés del barrio (por entonces, un lejano suburbio). Su madre no quería saber nada con los alemanes. Pero en el Belgrano Athletic los anglos se preguntaban qué hacía en ese lugar esa niña enemiga. "Así fue toda mi vida", me dijo. "Nunca pertenecí del todo a ningún lugar". Anoche, conversando con Narcisa, también me enteré que una de sus primeras películas, Marabunta, de 1967, una performance filmada, contó con la cámara de Raymundo Gleyzer, el cineasta revolucionario desaparecido en 1976. Y en El mito de Narciso aparecen fotografías tomadas a fines de los 70, en plena dictadura militar, de los graffitti surrealistas que pintaba Narcisa en la paredes de San Telmo -cuando todas las paredes de la ciudad estaban limpias- sin conciencia del riesgo que corría. Cuando murió Paul Hirsch, Narcisa dejó su casona de San Isidro y se instaló en San Telmo, quizá como una manera de seguir buscando siempre otro lugar. Narcisa también jugó un papel decisivo en la creación del "grupo del Instituto Goethe" que se reunía, ahora al amparo de la embajada alemana, para ver y producir cine alternativo durante la dictadura, otra forma de resistencia (aunque fueron acusados de "frívolos", dedicados al arte por el arte, cuando sonaba la hora de los hornos).

En un texto que distribuyó sobre su trabajo, Hirsch dice: "La vida es una latencia, que según el tiempo y el espacio con que se encuentra, se hace visible como una figura. Pero siempre queda algo afuera, nunca se consuma del todo, hay otras vidas posibles que en la imaginación abarcan una realidad más amplia, más plena, totalmente consumada. Por eso filmar una vida es difícil, filmar la propia imposible". En esta tentativa de autobiografía -definida de antemano como imposible- Narcisa tiene la inteligencia de no hablar en primera persona. Deja que el relato lo conduzcan las imágenes de sus películas, que trata con saludable falta de respeto, como si se tratara de found footage encontrado en el tacho de basura. Y deja que la voz cantante la lleve su amigo el director de teatro Alberto Felix Alberto, en un extraño diálogo donde se ha omitido el interlocutor (la misma Narcisa). Desde la penumbra de un escenario teatral apenas iluminado por un spot, Alberto le habla a distintas imágenes de Narcisa, proyectadas en la pared (foto arriba). El dispositivo produce un curioso efecto simultáneo de distanciamiento e intimidad. La segunda persona del singular nos interpela y, a la vez, nos hace imaginar las respuestas de Narcisa. Respuestas que, seguramente, habrá que buscar en las imágenes. O, quién sabe, en nosotros mismos.
-Andrés Di Tella

martes, 18 de mayo de 2010

jueves, 13 de mayo de 2010

El ermitaño de la cueva de Platón







Anoche, en el MALBA, sesión de magia con Claudio Caldini. Manejando cinco proyectores super-8 a la vez, Caldini hechizó a la platea con imágenes de una belleza sobrecogedora. Las fotografías que ilustran esta entrada apenas las evocan remotamente. Es que la particular belleza de estas imagenes tiene que ver con el movimiento propio del cine -verdad de perogrullo- pero también con una calidad evanescente y mutante difícil de describir. Tamil Nadu View, en estreno absoluto, ofrece una serie de impresiones registradas, hace veinte años, en el último viaje de Caldini a la India (más precisamente en la región de Tamil Nadu, justo donde vive mi familia allá). Unos pescadores en su barca, la multitud callejera típica de cualquier ciudad india, un primitivo artefacto para secar las hojas del té (creo), los hilos multicolores de una fábrica o tienda de telas, una mujer que lleva ladrillos en la cabeza, árboles de la ruta que se reflejan en la ventanilla de un auto u ómnibus en movimiento. Viaje de sensaciones. Caldini presentó cada serie en un proyector distinto, en un breve loop de apenas unos segundos. Cada loop tiene una duración un poco diferente, que dicta la acción registrada, por lo que la composición de las cinco pantallas va mudando casi imperceptiblemente. Las imágenes se van y vuelven, en una aparente repetición que no es tal, en un encuadre total que nunca es el mismo. Algo parecido sucede con la música, las cinco notas básicas de un raga, que también se repiten en cinco pistas de distinta duración, creando una suerte de cánon azaroso, que es el mismo de la imágenes. Música de fotogramas. Alguien del público, en la conversación posterior, dijo que Caldini era como un director de orquesta, manipulando los cinco proyectores, modificando el volumen de la música, ordenando ritmos, desenfocando las imágenes, cortando y pegando la cinta de super-8 en un pequeño accidente técnico. Pero Caldini rechazó la comparación: "No soy director de orquesta. Yo trabajo solo. Soy un ermitaño". En todo caso -se me ocurre- el Ermitaño... de la Cueva de Platón, proyectando sombras para que imaginemos el mundo.
-Andrés Di Tella

Las fotografías son de la función de anoche en el MALBA. En la primera, se ve a Caldini tapándose los ojos mientras recita unos versos, al comenzar la función. Las demás son de Caldini operando los proyectores mientras se ven imágenes de Tamil Nadu View, en estreno. La última foto corresponde a la versión que ofreció de su obra anterior Lux Taal. Muy diferente, por cierto, de la que vimos hace unos meses en el desaparecido Centro Cultural Montes de Oca. Los mismos accidentes técnicos que siempre acechan brindan alternativas imprevistas, haciendo de cada proyección de Caldini... un estreno. (Hacer clic en las imágenes para ampliar).


martes, 11 de mayo de 2010

Estreno de Claudio Caldini

Tamil Nadu View / Lux Taal

performance / proyección de Claudio Caldini

miércoles 12 de mayo a las 22hs
MALBA
entrada libre

Actividad realizada en el contexto del simposio internacional "La escena y la pantalla", organizado por New York University en Buenos Aires.

www.malba.org.ar

domingo, 9 de mayo de 2010

¿Bicho campeón?

A un minuto del final, el Bicho perdía 3 a 2; con amor propio le ganó de forma heroica 4 a 3 a Independiente y si vence a Huracán en la última fecha será campeón.
fuente: Clarín

sábado, 8 de mayo de 2010

viernes, 7 de mayo de 2010

Simon Starling


Departamento de Arte
Conferencia del artista inglés Simon Starling
Viernes 7 de mayo, 19h.

Lugar: Universidad Torcuato Di Tella. Auditorio de la sede Miñones
(Miñones 2177).
Actividad gratuita. Traducción simultánea.
Con inscripción previa: conferencias_arte@utdt.edu

Obsesionado por los itinerarios del trabajo y de los materiales —por la historia de las cosas—, por la economía y la descomposición de los procesos productivos, Simon Starling considera que sus obras, sean éstas películas, instalaciones, dibujos o esculturas, son la “manifestación física de un proceso de pensamiento”. Ganador en 2005 del prestigioso Turner Prize, representante de Escocia en la 50.a Bienal de Venecia y uno de los principales profesores de la influyente Escuela de Arte de Frankfurt. Starling es uno de los artistas más destacados de la escena europea actual.

Simon Starling (Inglaterra, 1967)
Estudió en el Nottingham Polytechnic y en la Escuela de Arte de Glasgow. Sus obras forman parte de prestigiosas colecciones, como Tate Modern (Londres); Moderna Museet (Estocolmo); Solomon R. Guggenheim Museum (Nueva York); Kroller Muller Museum (Holanda); San Francisco Museum of Modern Art; Museum of Contemporary Art (Chicago); y Museum Folkwang (Essen). Expuso individualmente en Mass Moca (2008), Power Plant (Toronto, 2008); Städtischen Kunstmuseum zum Museum Folkwang (Essen, 2007); Kunstmuseum Basel Museum für Gegenwartskunst (2005); Museum of Modern Art (Sydney, 2002); Portikus (Frankfurt, 2002); UCLA Hammer Museum (Los Angeles, 2002); Kunstverein Hamburg (2001); Vienna Secession (2001), Museu Serralves, (Porto, 2000); Camden Arts Centre, (London, 1998); y en Moderna Museet (Estocolmo, 1998), entre otros museos. En 2011, tendrá exposiciones individuales en The Modern Institute (Glasgow); en el Hiroshima City Museum of Contemporary Art (Hiroshima); y en el Graz, Universalmuseum Joanneum, Graz (Austria).

INFORMES E INSCRIPCIÓN
conferencias_arte@utdt.edu
www.utdt.edu/arte

Té y dibujos


Lola Goldstein.

Té y dibujos.

7 de mayo de 17 a 20hs.

Galería Dabbah.Torrejón.
El Salvador 5176.


jueves, 6 de mayo de 2010

éxito


Al terminar esta obra, vuelvo a revivir el sentimiento doloroso que experimenté siempre al ver cómo mis obras se chocaban contra una incomprensión hostil generalizada.
(Tuvieron que pasar no menos de veintidos años para agotar la primera edición de Impresiones de Africa).
Sólo conocí verdadermente la sensación de éxito cuando cantaba, acompañándome al piano y, sobre todo, por las numerosas imitaciones que hacía de actores o de cualquier persona. Pero allí, al menos, el éxito era enorme y unánime.
Raymond Roussel, Cómo escribí algunos de mis libros (1935).

miércoles, 5 de mayo de 2010

Let Each One Go Where He May

Let Each One Go Where He May (EXCERPT) from Ben Russell on Vimeo.


rodaje










Rodaje con steadycam de Let Each One Go Where He May de Ben Russell, controvertida ganadora del premio principal del festival Punto de Vista de Pamplona (y vista en el BAFICI). En las fotos, el director Ben Russell, el camarógrafo Chris Fawcett y la sonidista Brigid McCaffrey. Ver discusión con Josetxo Cerdán, director de Punto de Vista, acá y acá.