martes, 9 de diciembre de 2008

Vicio


Leer para mí es un vicio, del que me avergüenzo como otros se avergüenzan de ver televisión de día. Entiendo muy bien a Cervantes, que en algún lugar del Quijote confiesa su adicción por la lectura, al punto de agacharse a examinar cualquier papelucho con letras encontrado por la calle. Yo por mi parte despunto el vicio en todo momento o lugar. Siempre trato de llevar un libro encima “por las dudas”. Si paso unos días sin tiempo para leer, me tengo que meter en el baño un rato con un libro. También hago zapping entre libros, por supuesto, con la ilusión vana de prevenir la sensación de vacío y melancolía que produce cerrar por última vez las tapas de un libro que me tuvo entretenido. Anoche me pasó exactamente eso al terminar el último episodio maravilloso de la historieta de Ben Katchor, Julius Knipl, fotógrafo inmobiliario. Intenté perderme en la lectura de los seis números consecutivos que conseguí en Parque Rivadavia de la revista Misterix de los años 50, publicados cuando yo ni había nacido. De hecho, de chico no leía mucho historietas. Pero últimamente se me dió por juntar revistas viejas, vaya a saber por qué, y leerlas ahora me da añoranzas por una infancia que no viví.

Un libro que me regaló su autor, el cineasta suizo Daniel Schmid, capta de modo singular la capacidad que tienen los libros ilustrados para evocar mundos perdidos. Se trata de una especie de álbum de fotos, dibujos y postales, imágenes bellísimas que sin ninguna clase de epígrafe o explicación, cuentan la vida de Schmid, la vida real y también la imaginaria, de sus películas y sus pasiones. Pero esas imágenes también pueden evocar la vida de otro, como los recuerdos ajenos que le plantan a los androides en Blade Runner. En una de sus páginas: una foto de Schmid con Borges, que por una de esas casualidades del destino, sacó un jovencito que era yo hace mucho mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana.

Otro libro que me devolvió una parte olvidada de mí mismo hace poco fue la correspondencia de V.S. Naipaul y su padre, mientras el futuro novelista oriundo de Trinidad y Tobago estudiaba en Oxford. Yo también estudié en Oxford, leí en sus bibliotecas inagotables, integré alguno de sus clubs insólitos y, como Naipaul, conocí la soledad paria del extranjero. Me fugaba mediante las cartas que me escribía con amigos, cuyas quejas de la vida en Argentina eran como una panacea. Pero mi principal corresponsal también era mi padre, al que yo dirigía mis quejas de Oxford (¿a quién si no?). Leyendo la correspondencia de Naipaul padre e hijo me hizo pensar en todas las expectativas y frustraciones propias que mi padre habrá puesto en mi educación y mi futuro, y que yo por supuesto no pude siquiera vislumbrar desde mi ansiedad adolescente. Se me ocurre que leer es una forma de revisar nuestros recuerdos desde otra perspectiva.

Painting with light, un manual de fotografía cinematográfica publicado en 1949, fue para mí otra forma de escape hacia mundos perdidos, o al revés -- y es lo mismo -- una manera de recuperarlos. Su autor, John Alton, era un fotógrafo húngaro que, en una serie de películas policiales de clase B en el Hollywood de los años 40, prácticamente inventó la imagen clásica del film noir. Me sorprende descubrir que el tipo antes había probado suerte en nuestro país (como otro húngaro, Ladislao Biro, el inventor de la birome, un hombre encantador que yo llegué a conocer). Se sabe que trabajó en algunas películas de Luis Saslavsky. Me agarran unas ganas irrazonables por ver esas películas, proyectadas en pantalla grande como debe ser, pero me entero que ya no hay copias disponibles en 35mm. La sensación de pérdida es doble: no sólo se nos escapó un genio del cine, también se perdió lo que nos dejó. Al mismo tiempo, su figura cobra en mi imaginación una dimensión mítica que probablemente no hubiera tenido nunca si se hubiera quedado en la Argentina o si pudiéramos ver sus películas. Para eso también sirven los libros. Como decía Flaubert: para soñar.

foto: John Alton en rodaje.

9 comentarios:

Fotografías dijo...

Marcela Mouján escribió:

Marcela Mouján at 3:26pm December 9
lindo vicio y muy lindo texto Andrés, lo que decis de los recuerdos implantados tipo Bladerunner es lo que me pasa con tu peli 'Fotografías' y tambien con las fotos de Ueno...

Fotografías dijo...

Paula Alvarez Vaccaro escribió:

andres querido te leo en el blog cuando puedo
me gusta mucho
me hace pensar acerca de cosas en las que me gusta pensar pero a veces parece que olvido
gracias por el ejercicio
espero esten muy bien
por alla
besos desde London
Paux

Gabby dijo...

La pucha Andrés, qué buena entrada de diario... digo de blog, de diario, de corte profundo en el vicio de la lectura/escritura.

Te leí y "oía" tu voz en off como en los puntos narrativos de "Fotografías" (sobre todo).

Fotografías dijo...

Hay quienes responden al blog via facebook o email. Me permito colocar sus comentarios aqui, asi al menos me creo que hay más "movimiento"...

Fotografías dijo...

Gracias a todos!

Marcela, qué bueno lo que me decís que te pasó con "Fotografías" en cuanto al efecto bladerunner...

Paula: ¡cómo te vas a olvidar de lo que te gusta! Pero, gracias!

Gabby: la pucha, che, gracias. Y supongo que no hay mayor elogio que decir que "se oye mi voz" en lo que escribo.

eralamaga dijo...

Hola! soy la sobrina de Jose R.
Quiero ver Fotografias Ya!!!! pero vivo en el campo, como puedo hacer??
Muy lindo el blog.
Saludos,
Lucia

Fotografías dijo...

Lucia: me alegra que guste el blog, del que las crónicas de tu tío son una parte esencial...

Respecto de "Fotografías", la pasan cada tanto por canal a. También la podés comprar (¡muy barata!) en sitios como Musimundo o Yenny, al menos en Buenos Aires. El dvd salió hace un año y puede que en algunos lugares se haya agotado. Si no lo conseguís, seguro, seguro lo tienen en Solo cine, un negocio donde tienen todo el cine argentino, en Corrientes y Rodríguez Peña.

Y según dicen algunos se puede bajar de internet, pero no sé dónde ni cómo...

eralamaga dijo...

hola andres, gracias por los datos! no tengo cable, ni voy mucho a la granciudá, pero puedo hacer que me la manden.
despues te cuento si tuve exito.
pd: tampoco bajo cosas de internet.
saludos, lucia

Fotografías dijo...

Lucía, acabó de curiosear x TU bloc y me gustaron mucho las fotos. Dan ganas de ir al campo!