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sábado, 11 de julio de 2009

Melón


   Buenos Aires, 2 de julio 1921

  Mi querida Delia
  Hemos recibido esta mañana tu carta y hemos sentido no podernos comunicar contigo de una manera más directa. El esfuerzo que nos pides para comprender tu sentir lo hacemos. Por el momento, yo no veo sino tu inquietud y algo así como una exaltación traída por las circunsancias actuales. No sé en qué te puedo ser útil, pero sí puedo serlo en afecto.
  Desearía que esta fuera una mano muy grande en que la agitación de la tuya pudiera descansar.
  No tengas temor de turbar nuestra vida con tu dolor. Pedir algo a una amistad es mostrar la fe que se tiene en ella y, por lo tanto, darle el mejor de los placeres. Creo que al respecto hay mucho dicho entre nosotros y huelgan repeticiones.
  Si tienes fe en tu tranquilidad, como nos dices, puedes apoyarte también en la nuestra.
  Y ahora, ¿qué programa material tienes? ¿Cuándo vuelves a Bs. As. para verte? Propuesta y respuesta de conversación es más práctico en estos casos que las cartas.
  Otra vez te ofrezco el melón de mi amistad, corta una tajada según tu apetito.
  Gran abrazo.

  Ricardo

Carta de Ricardo Güiraldes a su cuñada Delia del Carril (hermana de Adelina), cuyo matrimonio con Adán Diehl atravesaba por entonces una seria crisis. "Yo me hallaba en París, en estado inane," contó Delia años después. "Por suerte, un día llegó a verme Ricardo Güiraldes, mi cuñado. Comprendió cuán mal estaba, me tomó de un brazo y me dijo: Tú te vas conmigo. No hice amago de réplica. Me dejé llevar".

Debo este hallazgo a Juan Sebastián Morgado, con quien tuve hace poco un interesante intercambio. Morgado ahora me hace llegar este link al libro Hormiga pinta caballos, biografía de Delia del Carril publicada recientemente por la escritora chilena Virginia Vidal.

foto: Delia del Carril, en sus últimos años (murió a los 105 años de edad, en 1989), contempla fotografías de Pablo Neruda, con quien vivió de 1934 a 1954.

lunes, 22 de junio de 2009

Correspondencia 4

Historia del Ramakrishna Ashrama de Bella Vista, tomada del sitio oficial:

A comienzos del siglo pasado (1909), una conocida editorial porteña publica la primera traducción al español del Kathamritam, El Evangelio de Sri Ramakrishna, exactamente la traducción de la versión inglesa de Swami Abhedananda. Quizás esta publicación haya sido el detonante para que un grupo de admiradores del Vedanta crearan la primera Sociedad Vedanta de Argentina y muy posiblemente la primera de América del Sur. El Vedanta comenzaba a hablar español. Los Sres. M. López Villamil y Ricardo Vivié contribuyeron enormemente a la expansión en esta lengua del mensaje de Swami Vivekananda, con sus traducciones del Karma Yoga, Gñana Yoga y Raja Yoga que estaban ya listas e impresas en 1922. La labor de esta Sociedad fue determinante para que distinguidas personalidades del mundo de la cultura, tanto en la Argentina como en el resto de Hispanoamérica y España, tomasen interés por el Movimiento Ramakrishna-Vivekananda. Podemos mencionar entre ellos a Amado Nervo y Ricardo Güiraldes.

A finales de los años veinte, una nueva sociedad llamada Amigos de Buenos Aires tenía como objetivo estudiar en profundidad las filosofías de la India. El Sr. Joseph Schmidt, los Dres. Allodio y Catalano, entre otros distinguidos miembros esta Sociedad, sintieron la necesidad de contar con la dirección de un monje hindú en sus estudios y prácticas. Así lo expresa el Sr. Schmidt en una carta publicada en el Prabhuda Barata en mayo de 1931. El editor de la revista transmitió personalmente está inquietud a la dirección de la Ramakrishna Math & Mission, que tras estudiar la petición y comprobar la sinceridad de la misma decidió enviar uno de sus representantes en carácter de monje residente a la Argentina.

El monje electo para esta enorme responsabilidad fue Swami Vijoyananda, un joven swami bengalí, brillante en todas las áreas del conocimiento, tanto intelectual como humano. Dicen que la misma Mrs. McLeod, conocedora de las necesidades en Occidente, tuvo algo que ver en esta acertada elección.

Swami Vijoyananda desembarcó en Buenos Aires el 10 de diciembre de 1932, siendo, probablemente, el primer sannyasin en poner los pies en América del Sur. Lleno de energía, una semana después de su llegada daba su primera conferencia pública. En las semanas siguientes comenzó a dictar clases sobre filosofía y religión y en el mes de marzo de 1933 se celebra por primera vez en Argentina el aniversario de Sri Ramakrishna. Los inicios no fueron fáciles, en el departamento particular de un devoto en la calle Larrea, el 18 de marzo de 1933 se funda el primer Ashrama. A principios de julio de 1941, el Ashrama se trasladó a su actual ubicación en Bella Vista, un área residencial a 30km. de la ciudad de Buenos Aires. La propiedad fue donada por una gran devota, la Sra. Ninon Wolf de Kahn.

El Ashrama desarrolló durante estos años una gran actividad en la difusión del Movimiento Ramakrishna-Vivekananda-Vedanta en Latinoamérica. El trabajo editorial continúa siendo uno de los objetivos del Centro. En 1948 son publicados los Cuatro Yogas y las Pláticas Inspiradas de Swami Vivekananda. Por otra parte, Swami Vijoyananda publica seis obras sobre temas espirituales.

En 1957, el Ashrama obtiene personería jurídica siendo la Sra. Adelina de Güiraldes, esposa del famoso escritor argentino, su primera presidente. Ilustres personalidades visitan el Centro en los años siguientes como Miss. Mac Leod o el actual presidente de la Orden Ramakrishna, Swami Ranganathananda, que lo hace en misión oficial del Gobierno de la India en 1969.

Swami Vijoyananda difundió el Vedanta por toda Latinoamérica con su viajes por Brasil, Chile, Colombia, Guatemala y Perú. Recientemente, gracias a su labor previa, la Orden acaba de abrir un Centro oficial en San Pablo . El Reverendo Swami falleció el 1 de septiembre de 1973, dejando tras de sí al Vedanta hablando en español.


fotos: 1. Swami Vijoyananda (en lo alto); 2. El Ramakrishna Ashrama de Bella Vista (arriba).

domingo, 21 de junio de 2009

Correspondencia 3


Todos los domingos los devotos se reunían en el Ashrama. Venían unas 30 personas, incluídos mis padres y yo. Se tomaba el té con masas, luego el Swami hablaba durante aproximadamente una hora, y por último los concurrentes hacían preguntas. Mi padre tomaba nota de las conferencias y luego las pasaba a máquina. Mientras fui un niño, me dejaban retozar en el parque; desde los 7 u 8 años, tenía que quedarme escuchando las clases.  Mi padre encuadernó varios tomos, desde 1946 hasta que el Swami falleció en 1973. Los siguientes textos se refieren a Adelina y están en el tomo 2.
-Juan Sebastián Morgado

Conferencia (las llamaba ¨clases¨) de Vijoyananda del domingo 5 de noviembre de 1950:
… Luego se conversó de otros temas, y por último el Swami relató lo que ocurría en ciertas reuniones de llamados intelectuales que acostumbraban reunirse en la casa de la Sra. Adelina Güiraldes y su hermano Carlos, y a algunas de las cuáles fue invitado. Se reunía aquella gente para el té, pero se quedaban hasta después de la cena, a menudo hasta la media noche. Bebían whisky en abundancia y hablaban de cualquier cosa. Dijo el Swami:
—Un día tuve que decirle a la dueña de casa: ¨Adelina, ¿por qué, en lugar de tirar tu dinero en esas reuniones de vagos no me lo das a mí? Yo le voy a dar mejor uso¨—
El hermano Carlos comentaba:
—Claro, la gente buena, la gente que tiene ocupaciones, y se citan para cierta hora, pasada la misma se levantan porque tienen que hacer. Pero estos vagos no se atreven a levantarse, porque, ¿dónde van a ir?—

Hacer clic en la imagen para ampliar.


sábado, 20 de junio de 2009

Correspondencia 2

Fotografías del archivo de Juan Sebastián Morgado:

Hola Andrés:
Cuando mi padre falleció en El Bolsón en 1997, traje para Buenos Aires el material que él había escrito, libros, decenas de cintas grabadas con conferencias de Swamis... en fin, muestras de toda una vida dedicada a la vedanta. Habiéndome apartado de esa religión desde los 20 años, me interesó leer especialmente todo lo que hubiera sobre Adelina. Por eso puedo mandarte este material. Por supuesto, queda a tu criterio publicar lo que creas conveniente; lo que quede afuera podrá ser para otra oportunidad, ya estoy seguro que hay más datos interesantes.
Chau
Juan


Mis padres en Atlántida, Uruguay, marzo 1947. Me llevaron allí siendo bebé.

Dedicatoria de mi padre a mi madre en un libro sobre Beethoven, presumiblemente cuando se ponen de novios.

Uno de varios scans de los diarios de las dos primeras semanas de octubre de 1945, con las noticias sobre los acontecimientos en las universidades, detención de estudiantes, etc.

Libreta de Enrolamiento de mi padre, obtenida en 1949 por nacionalización.

Cuadro de Arnolfo Testi, de cuando yo tenía aproximadamente seis años.

Mis padres y yo en el Ashrama, aproximadamente 1957.

Edgardo Lema y yo en el Ashrama, aproximadamente 1957 (Edgardo es hijo de un matrimonio que también concurría los domingos).

Templo del Ashrama, aproximadamente en 1971. Tanto las esculturas como los cuadros son de Arnolfo Testi.

Grupo del Ashrama de 1971. Algunos vivían en la misión, otros concurrían los domingos. De izquierda a derecha: Mónica "La Condesa", ¿?, Vijoyananda, Celia, María Elena "La Gallega", ¿?, y mi padre. Con "¿?" indico a dos aspirantes brasileños. Mónica y María Elena eran las "amas de casa".

Vijoyananda en el pasillo de entrada a la casa, aproximadamente 1970.

Mi padre y una vecina, El Bolsón, aproximadamente 1993.

Regalo de las Obras Completas de Güiraldes que me hizo Adelina del Carril en 1963, firmándome el ejemplar.

Carta de Vijoyananda a mi padre, 1946.

Carta de Vijoyananda a mí, 1953.

Conferencia de Vijoyananda en el Ashrama de Bella Vista, transcriptas a máquina por mi padre, en las que se menciona a Adelina del Carril.

Hacer clic en las fotos para ampliar.