
Buenos Aires, 2 de julio 1921
Mi querida Delia
Hemos recibido esta mañana tu carta y hemos sentido no podernos comunicar contigo de una manera más directa. El esfuerzo que nos pides para comprender tu sentir lo hacemos. Por el momento, yo no veo sino tu inquietud y algo así como una exaltación traída por las circunsancias actuales. No sé en qué te puedo ser útil, pero sí puedo serlo en afecto.
Desearía que esta fuera una mano muy grande en que la agitación de la tuya pudiera descansar.
No tengas temor de turbar nuestra vida con tu dolor. Pedir algo a una amistad es mostrar la fe que se tiene en ella y, por lo tanto, darle el mejor de los placeres. Creo que al respecto hay mucho dicho entre nosotros y huelgan repeticiones.
Si tienes fe en tu tranquilidad, como nos dices, puedes apoyarte también en la nuestra.
Y ahora, ¿qué programa material tienes? ¿Cuándo vuelves a Bs. As. para verte? Propuesta y respuesta de conversación es más práctico en estos casos que las cartas.
Otra vez te ofrezco el melón de mi amistad, corta una tajada según tu apetito.
Gran abrazo.
Ricardo
No tengas temor de turbar nuestra vida con tu dolor. Pedir algo a una amistad es mostrar la fe que se tiene en ella y, por lo tanto, darle el mejor de los placeres. Creo que al respecto hay mucho dicho entre nosotros y huelgan repeticiones.
Si tienes fe en tu tranquilidad, como nos dices, puedes apoyarte también en la nuestra.
Y ahora, ¿qué programa material tienes? ¿Cuándo vuelves a Bs. As. para verte? Propuesta y respuesta de conversación es más práctico en estos casos que las cartas.
Otra vez te ofrezco el melón de mi amistad, corta una tajada según tu apetito.
Gran abrazo.
Ricardo
Carta de Ricardo Güiraldes a su cuñada Delia del Carril (hermana de Adelina), cuyo matrimonio con Adán Diehl atravesaba por entonces una seria crisis. "Yo me hallaba en París, en estado inane," contó Delia años después. "Por suerte, un día llegó a verme Ricardo Güiraldes, mi cuñado. Comprendió cuán mal estaba, me tomó de un brazo y me dijo: Tú te vas conmigo. No hice amago de réplica. Me dejé llevar".
Debo este hallazgo a Juan Sebastián Morgado, con quien tuve hace poco un interesante intercambio. Morgado ahora me hace llegar este link al libro Hormiga pinta caballos, biografía de Delia del Carril publicada recientemente por la escritora chilena Virginia Vidal.
foto: Delia del Carril, en sus últimos años (murió a los 105 años de edad, en 1989), contempla fotografías de Pablo Neruda, con quien vivió de 1934 a 1954.













