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viernes, 8 de abril de 2011

BAFICI 2011 (2)

A Letter to Elia de Martin Scorsese. El homenaje de Scorsese a Kazan -"fue como un padre para mí"- podría llamarse Faces, para tomar el título de otro griego, Cassavettes. Los rostros, que cortan el aliento, de las estrellas de Hollywood que trabajaron con Kazan: Marlon Brando, Eva Marie Saint, Montgomery Clift, Natalie Wood... ¡James Dean! "Mi mujer siempre me preguntaba si estaba enojado y yo le contestaba que no, que esa era simplemente mi cara", escribe Kazan en su autobiografía. "En cierto momento decidí aceptar que esa era mi cara, una cara enojada". La conclusión de Scorsese, después de pasearnos durante una hora, entretenidísima y emotiva, por todas las caras de On The Waterfront, East of Eden, America America, Wild River, A Face in the Crowd..., es como la de aquel breve texto de Borges: "Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara". Scorsese ya había hecho, hace más de diez años, la maravillosa cabalgata A Personal Journey Through American Movies with Martin Scorsese. Después de ver aquel documental, repleto de fabulosos clips de clásicos y gemas perdidas de la historia de Hollywood, a uno le daban ganas de salir corriendo al videoclub. Lo mismo pasa con éste, salvo que esa institución, el videoclub, ya casi no existe. La diferencia es que, en este caso, la cuestión se hace todavía más "personal": el mismo origen familiar inmigrante, la misma relación con los padres y con el universo del "viejo mundo" que desaparece, el conflicto entre hermanos, la traición... El retrato de Kazan se convierte en una especie de autobiografía del propio Scorsese. El espectador de cine como auto-biógrafo. Todos nosotros.

-Andrés Di Tella


miércoles, 16 de diciembre de 2009

funny


-You're really funny.

-What do you mean?

-It's funny, you know.
It's a good story.
You're a funny guy.

-You mean the way I talk? What?

-It's just, you know. You're just funny.
You know, the way you tell the story.

-Funny how? What's funny about it?

-You got it all wrong.

-He's a big boy. He knows
what he said. Funny, how?

-Just, you know. You're funny.

-Let me understand this.
Maybe I'm a little fucked up.
But I'm funny how? Funny
like a clown? I amuse you?
I'm here to fucking amuse you?
What do you mean, funny?
How am I funny?

-You know, how you tell a story.

-I don't know. You said it.
You said I'm funny.
How am I funny? What the
fuck is so funny about me?
Tell me what's funny.

Con Goodfellas de Martin Scorsese empezamos nuestro cineclub estival con R. El pibe quedó fascinado con la trilogía del Padrino y, sobre todo, hay que decirlo, con el video juego del Padrino. No es que le gustó: quiere trabajar en la mafia. Asi que nada mejor que el Bildungsroman -la novela de una educación- que propone Scorsese: "Desde que pueda recordar, siempre quise ser un ganster..." La idea del cineclub es mezclar mis viejos clásicos privados sentimentales con alguna que otra que le guste...