Hoy domingo, mientras paseaba el perro, recibí un mensajito de texto de
Claudio Caldini, desde su nuevo celular (¡bienvenido al siglo XX, Claudio... una década tarde!) En rigor, no se trataba de mensajitos de texto sino de fotos sacadas con el celular.
Primero me llegó esta:

Me detuve en medio de la caminata y saqué la que sigue, que de alguna manera rimaba con la de Caldini (recién ahora me doy cuenta). Agregué un mensaje:
¡qué linda sorpresa! Lindísimo. ¿Qué son? ¿fotos del celular?
Mientras paseo a Felix, te mando una hoja.
A continuación, la segunda imagen msn que recibí de Caldini, con el mensaje de texto:
Sí, estoy pintando película para el viernes. Linda hoja. Y fondo.
Andrés:
¡Buen trabajo! Claudio:
¡Buen paseo! Por la calle Pampa, me encontré con este auto, que, según se puede apreciar, también ofrece otro tipo de rima:
La tercera de Caldini, con un primer mensaje: qué raro, tus fotos tienen duración. Y a modo de despedida: tinta en los dedos.

Y la última mía:

Y al día siguiente (lunes am) me llega un último mensaje: el resultado, al sol:

Advertencia para rigurosos: por favor tener en cuenta que son todas fotos hechas con el celular y enviadas al instante como sms...
Aunque el intercambio surgió de modo absolutamente espontáneo, en la edición del post debo reconocer la inspiración de la serie de Correspondencias visuales que armó Marcelo Brodsky con fotógrafos de todo el mundo.