Rivers and My Father de Luo Li. No sabía qué ver, ninguna de las películas en el horario que tenía disponible me decían nada. Justo me crucé con Luis Ospina, director del Festival de Cali, que estaba en la misma situación y, por descarte, se estaba decidiendo por esta. Yo, casualmente, también. Es curioso: en el mercado negro de rumores y recomendaciones del Abasto, todos buscamos tips sobre qué películas hay que ver. Son tan pocas las que cualquiera puede llegar a ver, son tantas las que de todos modos te vas a perder, que pifiarla con la elección de una película se hace doblemente doloroso. Se corre el riesgo de perder, por lo mismo, uno de los placeres posibles del festival: entrar a ver una película de la cual uno no sabe prácticamente nada. No voy a hablar de Rivers and My Father porque me quedé dormido. En determinado momento, Ospina me despertó y me anunció que estaba aburrido. "Me voy", dijo. Me fui con él. La apuesta a lo desconocido esta vez no garpó. Nos quedamos pensando con Luis cuántas películas así -que están fuera de la órbita de los rumores- habrá en la programación del festival, de las que nadie se entera, salvo los pobres cristianos que se clavaron en alguna función perdida de los cuatrocientos y pico títulos del programa. ¿Quién de todos ustedes, acaso, vio Rivers and My Father?-Andrés Di Tella