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sábado, 16 de julio de 2011

el mural (inauguración con amigos)

Esta tarde se inauguró el mural para Cristina, con frases de Cristina, en el frente de la casa de Tommy Barban, en pleno Palermo macrista (Costa Rica al 5800). Cuando el evento ya terminaba y estábamos levantando todo, cayeron unos invitados sorpresa para la última foto. (Hacer clic en la imagen para ver).


lunes, 11 de julio de 2011

Inauguración (postal)




Inauguración de Un Mural para Cristina, este sábado 16 de julio de 14 a 17 hs en Costa Rica 5824.

HACER CLIC EN LA IMAGEN PARA AGRANDAR.

domingo, 29 de mayo de 2011

The Mural

Are you ready for your close-up, Mr Barban? Tommy Barban explica a unos turistas que pasaban por ahí, en un street-art tour, el significado del mural que estamos ayudando a pintar en el frente de su casa de Palermo. La gran duda: ¿cómo se traduce al inglés "CrisPasión"? Una de las consignas pintadas: "Octubre es mañana". Pero esto recién empieza.

fotografía: Andrés Di Tella


lunes, 23 de mayo de 2011

Silvia y Silvana




Silvia Gurfein y Silvana Lacarra, otra gran protagonista del domingo. Aqui, las dos artistas, capturadas craneando la obra en el patio de los Barban. El crédito de atrapar a la rata, todo hay que decirlo, fue de Silvana. Vivita y coleando, la agarró por la colita (valga la redundancia), la embolsó y, creo, se la llevó directo a la Rural, donde seguramente se alzó con algún último premio de Arte BA con la obra Lacarra Agarra La Rata...

fotografías; Andrés Di Tella

...y Leticia K.

Leticia K, alta abogada feminista, demuestra aqui que las verdaderas feministas también lavan los platos. "Detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer", dicta otro dictum machista. En este caso, creo que el gran hombre está detrás de la gran mujer. Barban descubrió una rata medio muerta en el jardín y, en vez de hacerse cargo como un hombre, lo primero que le salió a Tommy fue gritar en tono de súplica: ¡Leti!

El mural, que conste, es tanto de Leti como de Tommy.

(confieso que yo tampoco atiné a hacer nada con la rata, más que filmarla...)

fotografía: Andrés Di Tella



Silvia Gurfein y Tommy Barban

El domingo ayudamos a pintar un mural CrisPasión, con frases de Cristina, ideado por la gran artista Silvia Gurfein y el gran polymath (y futuro ministro) Tommy Barban, aqui posando frente a la obra recién empezada.

fotografía: Andrés Di Tella

lunes, 25 de abril de 2011

twitter

Por fin creo haber entendido de qué se trata twitter. Según el amigo twittero Tommy Barban se trata del formato electrónico más exigente de todos -más que blogger, de facebook ni hablar- porque sus famosos 140 caracteres te obligan a decir algo interesante con concisión y precisión y porque al no haber nada más que texto excluye a los que no se interesan por el verbo. Para los adolescentes, por ejemplo, es aburrido. Twitter por ende es para adultos. En otras palabras, twitter sería como el soneto del siglo XXI. ¿Era así la explicación? Yo no twiteo y, como Bartleby, preferiría no hacerlo -ya bastante tengo con el blog- pero mis pocas recorridas por ese medio me hacen sospechar que TB, como siempre, tiene razón.

fotografía: Andrés Di Tella

lunes, 3 de enero de 2011

año nuevo político

A las cinco de la mañana fuimos recogiendo las copas -¡y los libros!- que circularon durante la larga charla política de año nuevo en el hospitalario jardín de Tommy Barban y La Novia del Coronel Kurtz. La bibliografía, wikileakeada de la mesita de luz de Cristina: En torno a la política de Chantal Mouffe, La voluntad del "gorila" (desde hace un par de semanas) Caparrós... e incluso El pensamiento del peronismo, que no viene con todas las páginas en blanco (como aquel libro sobre la filosofía de Carlos Menem...) sino con prólogo nada menos que de Torcuato Di Tella, aka L'Ambasciatore aka Papá. Desde las 10 de la noche hasta las 5 de la madrugada... discutiendo de política, sin parar. Algunos temas de la agenda: Beatriz Sarlo y el diario La Nación, el rol del sindicalismo en la ubicación política del peronismo (según TDT, lo ubica a la izquierda; según otros, al revés), las armas secretas del Secretario de Comercio Interior, el carácter (y el aspecto) del ex ministro Martín Lousteau, las teorías sobre quién tiene la oreja de Cristina, el costo de poner una unidad básica, la historia reciente del peronismo, Mariano Ferreyra y el Parque Indoamericano, el dinero que (no) se pudo llevar del país este año Telefónica... Creo que todos quedamos debidamente crispados (ver foto abajo). ¡Qué año que se nos viene, Mamita!


jueves, 8 de octubre de 2009

Diario de Nueva York 3

En el Metropolitan Museum, me encontré con mi amigo Tommy Barban. Tommy posó junto a su momia favorita e hicimos una remake documental de Cuando Harry conoció a Sally. Tommy me llevó a comer un picnic (tuna salad sandwich comprado en un deli) al Central Park, al mismo sitio idílico, frente a la laguna, donde solía encontrarse con la mujer que quiere tanto. En el museo, me mostró sus estatuillas de porcelana favoritas y la reconstrucción de habitaciones famosas de siglos pasados que siempre visita (Tommy se quedó largo rato contemplando la del Rey Luis XIV). Por un rato, fuimos una feliz pareja más de gay New York.

La que más me gustó de las habitaciones fue la de Frank Lloyd Wright, donde realmente me dieron ganas de quedarme a vivir.

El otro objetivo de mi visita al Met (después del tour privado con Tommy Barban) fue ver "La lechera" de Vermeer, que han traído prestada de un museo de Holanda. Conclusión: mal que le pese a Walter Benjamin, ¡el aura existe! Increíble esa luz. Me acordé de las fotos de mi amigo Guillermo Ueno (quien odiaría el sacrilegio de la comparación, por cierto; pero no comparo, evoco).

En el Met también vi la exposición en torno a The Americans, la serie de fotografías que hizo el fotógrafo suizo Robert Frank entre 1955 y 1956, en un viaje en auto a través de los Estados Unidos (varios viajes, en rigor). La muestra es apasionante, no sólo por las extraordinarias fotografías de Frank, sino por todo el material complementario que han acumulado los curadores. Están los contactos originales, con las marcas en lapiz rojo de Frank seleccionando posibles fotos para ampliar. Frank tomó 28.000 fotos. Tras un largo proceso de edición, eligió 83 para publicar. Hay una serie de apuntes muy interesantes sobre la circunstancia en que fueron hechas las fotos. Unos chicos a los que está fotografiando en un pueblito del Midwest lo denuncian a la policía, por su grueso acento extranjero y su aspecto "de comunista". Pasa una noche en prisión, oficialmente, por "desaliñado y sospechoso". Esos eran los Estados Unidos de los años 50 que Frank retrató como nadie.

O tal vez sólo como Jack Kerouac, a quien no por casualidad Frank le pidió un prólogo para el libro de Les américains, publicado en Paris (en Estados Unidos no hubo interés). Kerouac acababa de publicar On The Road, la gran novela Beat (rechazada por un sinfín de editoriales durante años), que recorre muchos de los mismos escenarios retratados por Frank. Desde puntos de partida completamente distintos, estaban en lo mismo, fuera de contexto en su tiempo, en una sintonía conmovedora. El texto, intraducible como todo Kerouac, entre la poesía y el balbuceo, es bellísimo, y realmente agrega una dimensión a las fotos. "Después de ver estas imágenes, terminas por no saber si un juekebox es más triste que un ataúd". Por esas vueltas de la vida, el editor francés primero le exigió a Frank que Kerouac escribiera un texto más largo. "Reescribir" era el peor anatema imaginable para el escritor, cuya religión era la de trabajar sin borrador y que tipeaba en largos rollos para no poder corregir o cambiar lo que escribía. Frank, avergonzado, le escribe una carta a Kerouac pidiéndole el favor, que el escritor concede, pero enviando parte de una novela inédita. Al final, el editor termina rechazando el texto de Kerouak -¿y a éste quién lo juna?- que recién salió publicado en una edición americana posterior. Una de las fotos que más me conmovió fue la de una mujer y un niño dormido en un auto, con un horizonte de ruta interminable detrás. Según un cartelito, se trata de la mujer y el hijo de Frank y la foto expresa "el alto costo que pagó la familia por causa del arte".

También me quedé un rato leyendo el formulario de solicitud de una beca de la Fundación Guggenheim, con cuyos fondos pudo realizar el viaje. También se muestra el borrador con las correcciones y sugerencias de su mentor, Walker Evans, que también escribió una carta de recomendación e influyó en el otorgamiento de la beca, desde su puesto de asesor de la Fundación. Inevitablemente, recordé mi propia solicitud para la misma beca, que me permitió encarar La televisión y yo. Detalles que humanizan a los artistas que admiramos. Los americanos me dieron muchas ganas de salir por las rutas a sacar fotos o filmar una película. Aunque aquella imagen de la mujer y el niño en el auto también me dejó con una inquietud imposible de borrar.