
Esta vez, para nuestro cineclub estival, R me propuso una que yo no hubiera visto. Después de Alien de Ridley Scott, vino The Thing (“El enigma de otro mundo”) de John Carpenter.
-¿Te gustó?- dijo R.
-Me encantó. Pero me cagué en las patas.
-Son bastante parecidas. La diferencia es que en Alien hay un “thing”, una cosa, un monstruo, que se esconde, que los tipos tienen que buscar y que, a la vez, se quiere comer a los tipos. Y en The Thing es lo mismo. El “thing” se esconde y ellos lo tienen que encontrar. Pero el problema se vuelve más interesante. Como el monstruo tiene la capacidad de mutar y copiar toda forma de vida, cualquiera de ellos mismos podría ser “the thing”... que es lo que los tipos están buscando. El monstruo no está afuera sino que es uno de ellos.
-¿Te gustó?- dijo R.
-Me encantó. Pero me cagué en las patas.
-Son bastante parecidas. La diferencia es que en Alien hay un “thing”, una cosa, un monstruo, que se esconde, que los tipos tienen que buscar y que, a la vez, se quiere comer a los tipos. Y en The Thing es lo mismo. El “thing” se esconde y ellos lo tienen que encontrar. Pero el problema se vuelve más interesante. Como el monstruo tiene la capacidad de mutar y copiar toda forma de vida, cualquiera de ellos mismos podría ser “the thing”... que es lo que los tipos están buscando. El monstruo no está afuera sino que es uno de ellos.
